Lo que comenzó como una de las disputas más mediáticas de Hollywood, acaba de llegar a su fin. Después de meses de acusaciones, demandas y señalamientos públicos, Blake Lively y Justin Baldoni alcanzaron un acuerdo para cerrar la batalla legal que mantenían desde hace meses.
El pleito inició en diciembre del 2024, tras el estreno de "Romper el círculo", película que ambos protagonizaron. Lively acusó a su compañero de acoso sexual y orquestar una campaña para destruir su reputación; mientras que Baldoni le respondió con una contrademanda por acusaciones falsas y amenazas.
Ahora, y de acuerdo con información publicada por TMZ, ambas partes decidieron llegar a un arreglo apenas unas semanas antes del inicio del juicio.
Tanto Lively como Baldoni emitieron un comunicado conjunto en el que hablaron sobre el impacto que tuvo la película sobre el tema de la violencia doméstica, situación que, aseguran, los hizo sentir muy orgullosos.
"El resultado final es motivo de orgullo para todos los que trabajamos para hacerla realidad. Crear conciencia y generar un impacto significativo en la vida de las sobrevivientes de violencia doméstica es un objetivo que respaldamos", cita el medio.
Asimismo, abordaron las rencillas y el conflicto legal que empañó la cinta y mantuvo a los actores enfrentados por más de un año:
"Reconocemos que el proceso presentó dificultades y que las inquietudes planteadas por la Sra. Lively merecían ser escuchadas. Mantenemos nuestro firme compromiso con la creación de entornos laborales libres de irregularidades y ambientes improductivos".
Sin dar mayores detalles sobre el arreglo entre ambos, concluyeron con un mensaje dirigido a frenar la confrontación pública y el ambiente hostil que se generó alrededor del caso:
“Esperamos sinceramente que esto ponga fin a la situación y permita que todos los involucrados sigan adelante de manera constructiva y pacífica, incluyendo un entorno respetuoso en línea”.
Uno de los detalles que más llamó la atención es que Baldoni no emitió una disculpa directa hacia su excompañera. Además, reportes señalan que tampoco habría dinero involucrado, pese a que la actriz aseguró durante el proceso haber perdido alrededor de 161 millones de dólares debido a una presunta campaña de desprestigio.
La disputa legal había tomado fuerza luego de que un juez desestimara varias de las demandas presentadas por Lively, aunque permitió avanzar la acusación relacionada con represalias. El juicio estaba previsto para arrancar en cuestión de semanas y se perfilaban como uno de los más agresivos y mediáticos.