El AC Milan sufrió un duro revés este jueves en la Europa League al caer 3-0 frente al Bournemouth, en el Vitality Stadium, en un encuentro en el que los errores defensivos y la expulsión de su guardameta Mike Maignan terminaron pasando factura al equipo italiano.
El Bournemouth aprovechó las dificultades de su rival desde los primeros minutos. Al 8’, Justin Kluivert abrió el marcador desde el punto penal, luego de una acción sancionada por mano dentro del área milanista. El gol permitió al conjunto inglés tomar el control del encuentro y obligó al Milan a buscar una reacción temprana.
Sin embargo, el panorama se complicó todavía más para los rossoneri al minuto 27. Maignan recibió tarjeta roja directa tras una acción con Tyler Adams, dejando a su equipo con diez jugadores y obligando al cuerpo técnico a reorganizar el planteamiento.
La expulsión también estuvo acompañada de un segundo lanzamiento penal para los locales. Marcus Tavernier asumió la responsabilidad y, al minuto 32, convirtió el 2-0 para el Bournemouth, que llegó al descanso con una ventaja importante ante un Milan golpeado por las circunstancias.
En la segunda mitad, el conjunto italiano intentó resistir y evitar que la diferencia aumentara, pero la inferioridad numérica dificultó sus posibilidades de reacción. El Bournemouth manejó la ventaja, mantuvo el control del partido y esperó el momento adecuado para cerrar la victoria.
La sentencia llegó al minuto 84, cuando Amine Adli ejecutó un tiro libre que terminó en el fondo de la portería para establecer el 3-0 definitivo y desatar la celebración de los aficionados locales.
El resultado dejó al Milan con una derrota dolorosa en su recorrido europeo, mientras que el Bournemouth celebró una victoria contundente ante uno de los clubes históricos del fútbol italiano.
Ahora, el equipo milanista deberá pasar página y corregir los errores que marcaron su presentación, especialmente las acciones defensivas y la expulsión que condicionó buena parte del compromiso.