La desinformación ha creado una confrontación entre el Gobierno de Honduras y Nayib Bukele

En nueve días, publicaciones atribuyeron acusaciones, respuestas y represalias a autoridades hondureñas y Bukele, convirtiendo el turismo y la gestión pública en una disputa ficticia

La desinformación ha creado una confrontación entre el Gobierno de Honduras y Nayib Bukele

San Pedro Sula, Honduras
Un presidente que acusa a su vecino de pagar turistas para desprestigiarlo. Un jefe del Congreso que pretende castigar los viajes al extranjero. Un mandatario salvadoreño que responde descalificando los hospitales hondureños. Ese enfrentamiento circuló en redes sociales, pero las declaraciones que lo sostienen fueron inventadas.

LA PRENSA Verifica y EH Verifica desmintieron seis contenidos que involucraban al presidente de Honduras, Nasry Asfura; al presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano; y al presidente de El Salvador, Nayib Bukele. Su circulación quedó documentada entre el 4 y el 12 de octubre: nueve días en los que distintas falsedades alimentaron una misma narrativa de confrontación.

Las fechas no establecen el origen de cada bulo ni demuestran coordinación. Permiten observar cómo publicaciones cercanas en el tiempo ofrecen aparentes motivos, respuestas y consecuencias de una disputa sin acreditar ese intercambio.

Del turismo a las supuestas represalias

Desde el 4 de octubre circulaba una publicación que atribuía a Asfura la acusación de que Bukele pagaba a hondureños para vacacionar en El Salvador y dejar mal a su gobierno. El secretario de Comunicaciones, Héctor Ordóñez, negó que el mandatario hubiera pronunciado esas palabras.

La falsedad convertía una decisión turística en una operación política extranjera. Los viajeros aparecían como instrumentos de Bukele contra el Gobierno hondureño.

Desde el 5 de octubre se difundía otra declaración inventada: Bukele supuestamente gobernaría Honduras si los hondureños lo elegían. No se encontraron registros que la respaldaran. Aunque no contenía un ataque directo, lo presentaba como una alternativa disponible frente a las autoridades locales.

Desde el 6 circulaba una supuesta declaración de Asfura que calificaba como “traidores a la patria” a quienes viajaran a El Salvador. Ordóñez también desmintió esa atribución.

Ambas publicaciones sobre Asfura lo retrataban agraviado por la preferencia turística: una inventaba sospechas contra Bukele; la otra, hostilidad hacia los ciudadanos.

Desde el 7 de octubre aparecía una supuesta respuesta de Bukele sobre infraestructura y hospitales. Le atribuía el reproche de que Honduras criticaba sus inversiones cuando no podía administrar sus centros hospitalarios. No se localizaron registros verificables de esas palabras.

El mensaje daba por existente una crítica hondureña y fabricaba la réplica salvadoreña. No está demostrado que respondiera a los otros bulos, pero podía reforzar la impresión de enfrentamiento.

Desde el 10 de octubre, una publicación atribuía a Zambrano la intención de eliminar el Feriado Morazánico porque los hondureños preferían El Salvador. Desde el 12, otra anunciaba un supuesto cobro de 250 dólares para viajar a ese país. Su equipo negó ambos anuncios.

La narrativa incorporaba así aparentes castigos legislativos. Al involucrar al presidente y al titular del Congreso, podía hacer parecer institucional una hostilidad construida con declaraciones falsas.

Varias mentiras pueden parecer una confirmación

El mecanismo tiene un antecedente. Tras la visita de Asfura a isla Conejo, el 14 de julio, LA PRENSA Verifica y EH Verifica documentaron 11 contenidos falsos o engañosos sobre una supuesta escalada diplomática y militar. Incluían citas inventadas, videos manipulados y simulaciones de ataques.

En octubre, el escenario cambia hacia el turismo y la administración pública. Persiste la construcción de agravios: viajar se presenta como deslealtad; atraer visitantes, como provocación; y comparar gobiernos, como una disputa personal.

La relación entre los contenidos puede hacerlos parecer corroborados. Quien crea la acusación sobre turistas pagados podría encontrar coherente el supuesto castigo a los viajeros. Esa coherencia no aporta pruebas: una falsedad compatible con otra sigue sin demostrarla.

No se ha medido cuánto modificaron estos bulos las percepciones ciudadanas. Tampoco permiten descartar diferencias reales entre las autoridades. El hallazgo es que fabrican expresiones concretas de confrontación y ofrecen un relato para interpretarlas como episodios conectados.

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Carlos Girón
Carlos Girón
carlos.giron@elheraldo.hn

Editor de LA PRENSA Verifica y El Heraldo Verifica. Primer periodista de Centroamérica y el Caribe especializado en desinformación, verificación digital y fact-checking político. Docente en la UJCV.

José Quezada
José Quezada
jose.quezada@elheraldo.hn

Coeditor en LA PRENSA Verifica y El Heraldo Verifica. Principalmente hace fact-checking político, pero también desmiente bulos, trata y visualiza datos. Licenciado en Periodismo por la UNAH.

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