Dos de los tres secuestradores del niño raptado en Taulabé, Comayagua, son reincidentes en este tipo de delito, según registros de la Unidad Nacional Antisecuestros (Unas), de la Dirección Policial de Investigación (DPI).
El menor fue secuestrado el miércoles 8 de abril de 2026, tras salir de su vivienda ubicada en el barrio La Ceibita, municipio de Taulabé, Comayagua, rumbo a su centro de estudios.
El niño fue interceptado por varios individuos armados que se conducían en una camioneta, llevándoselo por la fuerza en contra de su voluntad con rumbo desconocido.
De inmediato, equipos de la Unas ejecutaron labores de inteligencia y aplicaron técnicas especiales de investigación que permitieron ubicar el lugar de cautiverio. El menor fue rescatado ese mismo día, sano y salvo, sin que su familia realizara ningún pago.
Durante la operación capturaron a tres individuos que mantenían cautivo al niño, por quien exigían 200,000 dólares de rescate.
Los detenidos son César Navid López, alias Chacho (de 26 años); Alex Sánchez Suazo, alias El Negro (de 42); y Selvin Omar Martínez López, alias El Mexicano, identificado como líder de la estructura criminal.
Las indagaciones establecen que Selvin Omar Martínez López negociaba el rescate; Alex Sánchez Suazo interceptó a la víctima, la custodió y proporcionó el transporte; mientras que César Navid López participó en la interceptación.
El mismo año que salió libre, Selvin Martínez cometió un secuestro
Las autoridades recordaron que, antes de la pandemia del covid-19, el Congreso Nacional aprobó un nuevo Código Penal, en el cual la pena mínima por el delito de secuestro pasó de 20 años a entre 8 y 12 años, y el secuestro agravado, de 12 a 15 años.
Según las autoridades, el instrumento jurídico benefició a Martínez López y Sánchez Suazo. Precisaron que Selvin Omar Martínez López fue capturado en 2017 y, mediante un procedimiento abreviado con la ley anterior, fue condenado a 15 años de prisión.
Con el nuevo Código, su pena se redujo a 8 años, por lo que recuperó su libertad en 2025. Ese mismo año, autoridades judiciales emitieron una orden de captura en su contra por un secuestro cometido pocos meses después de salir de prisión.
En el caso de Alex Sánchez Suazo, fue capturado en 2014 y, tras las reformas, su condena se redujo a 10 años, de más de 20 que debía cumplir preso, por lo que salió en libertad en 2024.
Autoridades policiales señalaron que, ante el análisis de nuevas reformas al Código Penal por parte del Congreso Nacional este 2026, sería oportuno establecer penas más severas para el delito de secuestro.
A los tres capturados por el secuestro del niño en Taulabé se les dictó detención judicial en los juzgados de criminalidad organizada con competencia nacional en Tegucigalpa.