Empresas hondureñas destinan millones de dólares cada año a El Salvador para expandir operaciones en un mercado vecino que replica condiciones económicas familiares y abre puertas a mayor participación regional.
El Banco Central de Reserva registra que Honduras aportó $73.1 millones en inversión extranjera directa (IED) durante 2025 y se colocó en tercer lugar global solo detrás de Panamá y Estados Unidos con un incremento de $26.1 millones respecto al año previo.
Este flujo representa el mayor aporte centroamericano junto a Panamá y se concentra especialmente en servicios financieros y seguros en los cuales grupos hondureños ya operan con solidez.
¿Por qué ocurre esto? Lisandro Ábrego, economista salvadoreño con doctorado por la Universidad de Warwick, Inglaterra, y exjefe de misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) en varios países de América Latina, plantea que el flujo de inversión de Honduras hacia El Salvador obedece a una serie de factores positivos observados dentro de los dos países.
“En las últimas décadas, en Honduras se han formado grupos empresariales bastante fuertes; y no solo en el sector financiero, sino en otros sectores de la economía también. Al menos algunos de estos grupos han crecido mucho en el mercado hondureño y han mostrado tener un fuerte espíritu emprendedor, lo que los ha posicionado para continuar su expansión en el resto Centroamérica, incluido El Salvador”, explica.
Ábrego le dijo a Diario La Prensa que “la inversión en El Salvador les viene bien, porque les permite ganar participación de mercado en una economía de tamaño similar al de la hondureña, así como operar en un entorno económico en muchos aspectos no muy diferente al de Honduras. Este último aspecto favorece las posibilidades de éxito para empresas con las características de las hondureñas”.
Ábrego conoce perfectamente las causas de que propician los flujos de inversión pues desempeñó el cargo de jefe de misión del FMI en Honduras (2012–2015), Mali (2016) y Guinea Ecuatorial (2019) y lideró misiones técnicas en Paraguay (2010).
El economista confirma además que “El Salvador ofrece también capital humano (fuerza de trabajo) adecuado a las necesidades de esos grupos empresariales que buscan expandirse. Este es claramente el caso del sector financiero, donde las actividades que desarrollan grupos hondureños como Terra, Atlántida y Ficohsa (que tienen ahora una presencia importante en El Salvador) están bastante bien consolidadas”.
Ábrego obtuvo el título de licenciado en Economía en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) y maestría en economía política en la Universidad de Boston (Boston University). Ha sido coautor de publicaciones técnicas del FMI y el Banco Mundial (BM) y es experto en Modelos de Equilibrio General Computable, herramientas técnicas utilizadas por esos organismos internacionales.
Abrego agrega que “El Salvador ofrece también ventajas en otros aspectos, como la estabilidad cambiaria, por ejemplo, un factor importante para las actividades financieras y que los inversionistas en general (incluidos en otros sectores) suelen valorar”.