Mi hijo “cayó en una trampa”: padre del comisario Lester Amador asesinado en Corinto
“Mi hijo cayó en una trampa”, aseguró el padre del comisario Lester Amador, uno de los cinco policías asesinados durante el operativo realizado en Corinto, Cortés
- Actualizado: 23 de mayo de 2026 a las 19:17 -
“Mi hijo cayó en una trampa”. Con esa contundente frase, el padre del comisario póstumo Lester Josué Amador Herrera expresó su dolor e indignación tras la muerte de su hijo durante el operativo ocurrido en Corinto, Omoa, Cortés,.
También perdieron la vida otros cuatro agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco).
El hecho se registró el pasado jueves, cuando los cinco policías participaron en una intervención que terminó en un enfrentamiento armado con supuestos integrantes de una estructura criminal vinculada al narcotráfico.
Las autoridades informaron que los agentes fueron privados de libertad y posteriormente hallados sin vida en una zona montañosa cercana a la frontera entre Honduras y Guatemala, un caso que sigue bajo investigación.
Durante el sepelio realizado este sábado en el cementerio San Miguel Arcángel de Tegucigalpa, el padre del oficial cuestionó las circunstancias en las que se desarrolló la misión y aseguró que el reducido número de policías enviados genera muchas interrogantes.
“A él le tendieron una trampa. Solo mandaron cinco policías y cuando hacen estas misiones mandan hasta 30 o 40 agentes. Solo lo mandaron a él y a cuatro más, pero eso se lo dejo a Dios”, declaró.
El padre recordó a Lester Amador como un joven ejemplar que logró abrirse camino mediante el estudio y el esfuerzo personal, pese a las dificultades económicas que enfrentó su familia.
“Desde pequeño fue un niño excelente, bien inteligente. Nosotros no teníamos dinero para que entrara a una universidad, pero él se superó. Se hizo abogado, sacó dos maestrías y dejó una más sin terminar”, relató.
También explicó que su hijo era una persona reservada y que rara vez compartía detalles sobre las funciones que desempeñaba dentro de la institución policial.
“Él nunca hablaba de su trabajo. Caminaba reservado y yo realmente desconocía muchas cosas de su labor”, expresó.
Según contó, Amador Herrera estaba asignado principalmente a labores administrativas en Tegucigalpa y tenía planes de retirarse de la Policía Nacional una vez concluyera sus estudios de posgrado.
“Él era más administrativo. No sé por qué lo mandaron a esa misión a Corinto. Estaba asignado acá en Tegucigalpa y me había dicho que terminaría la maestría para irse a España, donde vive su hija”, señaló.
En medio del dolor, el padre aseguró que evita señalar responsables porque no conoce todos los detalles de lo ocurrido, aunque insiste en que su hijo fue enviado a una situación extremadamente peligrosa.
Por su parte, el portavoz policial Wilmer Mayes Ríos indicó que la misión inicial de los agentes era realizar labores de vigilancia relacionadas con un caso de drogas en el departamento de Colón y que la operación ejecutada en Corinto no estaba autorizada por la cadena de mando, un aspecto que ahora forma parte de las investigaciones para esclarecer la muerte de los cinco policías.