Agente de la Dipampco Nels Benavides fue decapitado y su cuerpo quemado en Corinto
El cuerpo del agente de la Dipampco Nels Makley Eguigure Benavides sigue sin ser entregado a su familia tras la masacre en Corinto, mientras Medicina Forense realiza pruebas por las condiciones en que fue hallado
- Actualizado: 23 de mayo de 2026 a las 19:58 -
Mientras cuatro de los cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco) asesinados en Corinto ya recibieron sepultura, el cuerpo del policía Nels Makley Eguigure Benavides continúa bajo análisis forense debido a las condiciones en las que fue encontrado.
Las autoridades confirmaron que uno de los uniformados fue hallado decapitado y con evidentes señales de haber sido quemado, por lo que Medicina Forense realiza pruebas adicionales para establecer plenamente su identidad antes de entregarlo a sus familiares.
Tras concluir los primeros procesos de identificación, los cuerpos de Leonel Alejandro Valdez Núñez, Emerson Josué Canales Fúnez, Lester Josué Amador Herrera y Dailin Francisco Elvir Quintanilla fueron entregados a sus seres queridos para sus respectivos velatorios y sepelios.
Sin embargo, el caso de Nels Makley Benavides ha requerido procedimientos forenses más complejos debido al estado en que fue recuperado tras la masacre ocurrida el pasado jueves en la aldea de Corinto, municipio de Omoa, Cortés.
El joven agente tenía 23 años de edad y era originario del municipio de El Paraíso, en el departamento del mismo nombre.
Había ingresado a la Policía Nacional el 24 de abril de 2024, por lo que apenas acumulaba poco más de un año de servicio en la institución.
Las imágenes difundidas durante los actos fúnebres muestran cómo compañeros de la Dipampco rindieron homenaje a cuatro de los policías caídos en las instalaciones de la unidad policial, mientras familiares y amigos les dieron el último adiós en distintos puntos del país.
Uno de ellos fue Emerson Josué Canales Fúnez, de 26 años, quien fue sepultado en Pespire, Choluteca.
Tras su muerte recibió el ascenso póstumo al grado de Clase I. Había servido durante más de dos años en la Policía Nacional.
Por su parte, el comisario póstumo Lester Josué Amador Herrera, de 37 años, fue enterrado en el cementerio San Miguel Arcángel de Tegucigalpa.
El oficial acumulaba más de diez años de servicio dentro de la institución.
También recibió sepultura Leonel Alejandro Valdez Núñez, de 34 años, quien fue inhumado en el cementerio general de San Lorenzo, Valle.
El agente contaba con siete años y once meses de trayectoria policial.
Mientras tanto, Dailin Francisco Elvir Quintanilla, de 32 años y originario de Danlí, El Paraíso, fue despedido por familiares y compañeros en el cementerio San Ramón de Teupasenti. Había pertenecido a la Policía durante más de siete años.
La masacre ocurrió el pasado 21 de mayo, cuando los cinco agentes participaron en una operación que terminó en un enfrentamiento con presuntos criminales. Horas después, sus cuerpos fueron encontrados abandonados en una zona montañosa de Omoa y presentaban múltiples impactos de bala y signos de extrema violencia.
Tras la tragedia, las autoridades informaron que la operación no contaba con autorización superior ni con los protocolos de seguridad habituales. Las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias que rodearon el asesinato de los cinco agentes y determinar las responsabilidades en el caso.