La Ceiba, Atlántida. Tras sustentar un juicio oral y público, la Fiscalía Especial de Derechos Humanos logró una sentencia condenatoria contra dos agentes de la Policía Nacional asignados a La Ceiba, norte de Honduras, encontrados culpables de múltiples delitos perpetrados en perjuicio de ciudadanos y de la administración pública.
El fallo judicial recayó sobre los oficiales de la policía Geovany Morales Chávez y Melvin Iván Flamenco Andrade, cuyas acciones delictivas quedaron plenamente demostradas por el ente fiscal mediante la presentación de testimonios, registros de detenidos y documentación oficial.
Detalle de las condenas
De acuerdo con la resolución emitida por el tribunal competente, las penas impuestas se distribuyen de la siguiente manera: Geovany Morales Chávez: Fue sentenciado a una pena acumulada de 16 años de prisión, desglosada en siete años por privación ilegal de la libertad cometida por funcionario o empleado público, cuatro años por falsificación de documentos públicos y cinco años por falso testimonio.
Asimismo, se le impusieron seis años de inhabilitación absoluta por el delito de abuso de autoridad, además de las multas correspondientes.
Mientras que Melvin Iván Flamenco fue condenado a siete años de prisión por el delito de privación ilegal de la libertad realizada por funcionario o empleado público, sumado a seis años de inhabilitación por abuso de autoridad.
Los hechos
Según la investigación probatoria presentada durante el debate, los hechos se remontan al 1 de marzo de 2023. En esa fecha, varios elementos policiales, entre los que figuraban Morales Chávez y Flamenco Andrade, ingresaron sin una orden judicial emitida por autoridad competente y sin que mediara ningún elemento flagrante o ilegalidad que lo justificara, a una vivienda ubicada en la colonia Villa Neen de La Ceiba.
En el operativo irregular, los uniformados procedieron a la detención arbitraria de José Dinahi Arias Villafranca y de otra persona. Tras su captura, Arias Villafranca permaneció ilegalmente privado de su libertad durante aproximadamente 26 horas.
Falsedad en documentos oficiales
El fallo detalla además que el agente Geovany Morales Chávez incurrió en un concurso de delitos al confeccionar actas y documentos oficiales con un relato falso para encubrir el procedimiento.
En dichos informes, el policía aseguró que la detención de la víctima no ocurrió en su domicilio, sino en la vía pública, argumentando falsamente que conducía un vehículo y que portaba un arma de fuego.
No obstante, las pruebas aportadas por la Fiscalía durante el proceso, que incluyeron el análisis minucioso de bitácoras, testimonios y registros internos de la posta policial, desmantelaron la versión oficial de los agentes, permitiendo a los jueces dictar un fallo condenatorio que marca un precedente en la lucha contra los abusos de autoridad y la impunidad.