El abogado Luis Miguel Gómez Álvarez (de 40 años) continúa recuperándose en un centro asistencial bajo resguardo policial, tras recibir nueve impactos de bala durante un atentado perpetrado la noche del viernes 19 de junio.
Desde el ataque, ocurrido en la primera calle y 6 avenida del barrio El Benque, en San Pedro Sula, cuando desconocidos persiguieron y dispararon contra el vehículo en el que se transportaba, la Unidad de Muertes Violentas de Personas Pertenecientes a Grupos Vulnerables del Ministerio Público (MP) y la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) mantienen diligencias para identificar y capturar a los responsables.
Agentes vinculados a la investigación informaron a LA PRENSA que, como resultado de las diligencias —entre ellas la revisión de cámaras de seguridad del sector, el análisis del entorno laboral del abogado y la recopilación de testimonios—, se ha logrado perfilar a dos posibles sospechosos.
La fuente, que pidió no ser identificada debido a que la investigación continúa en curso, no reveló mayores detalles para no entorpecer las pesquisas. Sin embargo, indicó que ambos sospechosos formarían parte del entorno laboral del abogado.
Asimismo, señaló que una de las principales hipótesis apunta a que el atentado estaría relacionado con conflictos derivados de disputas por la captación de clientes.
El agente agregó que los investigadores continúan reuniendo elementos probatorios para sustentar el caso y solicitar las respectivas órdenes de captura contra los presuntos responsables.
Atentado
El ataque ocurrió cuando varios hombres persiguieron el vehículo conducido por Gómez Álvarez y, al llegar a la primera calle y 6 avenida del barrio El Benque, dispararon en repetidas ocasiones contra la unidad.
Según familiares, el abogado logró sobrevivir porque hizo creer a sus atacantes que había fallecido. Gravemente herido, fue trasladado a un centro asistencial, donde fue sometido a varias intervenciones quirúrgicas debido a las lesiones que sufrió en las piernas y el abdomen.
Un familiar manifestó que el atentado no fue un hecho fortuito, ya que, según su versión, Gómez habría sido vigilado durante tres días antes del ataque.
"Nosotros sabemos de dónde viene el problema, quiénes son y la Policía ya lo sabe. Él lleva casos penales, privados y ha ayudado a muchas personas de bajos recursos. En la Primera Estación ha tenido varios problemas y de ahí le dieron persecución. Esto viene a raíz por disputa de clientes. Él iba a la Primera Estación, había celos y muchos se enojaban", aseguró.
Colegas del abogado manifestaron que, antes del atentado, este sostuvo altercados con otros profesionales del derecho en el Centro Integrado de Trabajo Interinstitucional (Cein), que funciona en la Primera Estación de Policía.
Según relataron, estos incidentes incluyeron agresiones verbales y físicas derivadas de disputas por la captación de clientes.