Con una noche cargada de elegancia, recuerdos y celebración, el Instituto José Trinidad Reyes (JTR) conmemoró su aniversario número 100 en una distinguida gala realizada en el salón Napoléon V del Centro de Convenciones del Hotel Copantl, en San Pedro Sula.
La actividad fue organizada por el Comité de Centenario de Fundación del JTR, la Fraternidad Reyista y la Asociación de Egresados del Reyes (ASER), reuniendo a generaciones de exalumnos, invitados especiales y miembros de la comunidad reyista en una velada dedicada a honrar el legado histórico de la institución.
La celebración inició con un brindis especial en agradecimiento por el siglo de trayectoria del emblemático centro educativo, reconocido por formar generaciones de hondureños en distintas áreas profesionales y humanas.
Posteriormente, los asistentes disfrutaron de una elegante cena, mientras el violinista José Alberto Medina ambientaba la noche con un repertorio musical que aportó un toque sofisticado y emotivo al encuentro.
Uno de los momentos más memorables de la velada llegó con la sorpresiva entrada de un imponente pastel conmemorativo acompañado de mariachis, provocando aplausos, sonrisas y un ambiente de nostalgia entre los presentes.
La celebración continuó con una colorida temática de carnaval que llenó de energía el recinto, integrando elementos festivos que animaron aún más la convivencia entre los asistentes.
El ambiente también destacó por la decoración cuidadosamente diseñada para la ocasión, donde los tonos dorados y detalles alusivos al centenario resaltaron la elegancia y relevancia histórica de la fecha.
La música y el baile fueron protagonistas durante gran parte de la noche. El DJ Erick Nassar mantuvo la pista llena con una variada selección musical que permitió a los invitados disfrutar de un ambiente retro y dinámico.
Más adelante, el Conjunto Clásicos tomó el escenario para interpretar reconocidos éxitos musicales que pusieron a cantar y bailar a los asistentes hasta altas horas de la madrugada.
Entre abrazos, reencuentros, recuerdos y fotografías, la velada se volvió inolvidable, a la espera de continuar celebrando más años de historia entre la familia reyista.