Mientras el valle de Sula se prepara para las lluvias más intensas previstas para finales de septiembre y octubre, el país enfrenta al mismo tiempo una severa sequía que afecta a más de 200 municipios.
Reinaldo Sánchez, ministro de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), informó que el Gobierno ejecuta una inversión superior a L1,600 millones en obras de mitigación en el valle de Sula, una de las zonas del país con mayor exposición a inundaciones.
Durante la firma de un convenio interinstitucional con autoridades locales de la región, Sánchez destacó la necesidad de fortalecer la prevención y coordinar acciones entre el Gobierno, las alcaldías y las comunidades.
“El valle de Sula es la zona más vulnerable del país en términos de lluvia; debemos hacer un frente común que permita hacer más fuerte el escudo de la prevención”, manifestó.
De acuerdo con el funcionario, los fondos se destinan a trabajos de reconstrucción y sobreelevación de bordos, además de la limpieza de canales de alivio.
Sánchez aseguró que las obras presentan avances y que se espera que estén concluidas antes del período de lluvias más intensas previsto para finales de septiembre y octubre.
La estrategia busca reducir la vulnerabilidad de las comunidades ubicadas en zonas de riesgo ante posibles crecidas de ríos y desbordamientos.
Como parte de las acciones preventivas, Copeco también trabaja en el equipamiento y recuperación de la red de estaciones hidrometeorológicas ubicadas en la cordillera de El Merendón.
Estas estaciones permiten obtener información sobre las condiciones meteorológicas e hidrológicas y fortalecer los sistemas de alerta temprana ante lluvias intensas e inundaciones repentinas.
Sánchez también anunció visitas a los municipios de La Lima y Potrerillos para entregar apoyos comunitarios relacionados con la atención de los efectos del cambio climático.
Mientras en el norte se preparan obras para reducir el impacto de las inundaciones, en otras regiones del país la principal preocupación es la falta de lluvia.
Según el informe presentado por Copeco, 234 municipios se encuentran bajo diferentes niveles de alerta relacionados con las condiciones climáticas: 75 en Alerta Amarilla, 48 en Alerta Verde y 111 bajo vigilancia.
Sánchez explicó que en estos municipios la prioridad es garantizar el acceso al agua potable y la seguridad alimentaria ante el déficit de lluvias.
El funcionario anunció que Copeco y el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) actualizarán las alertas en las próximas horas.
Entre las medidas previstas está una posible elevación de la alerta para el Distrito Central debido a las condiciones de abastecimiento de agua.
La situación evidencia el contraste climático que enfrenta Honduras, mientras unas regiones se preparan para inundaciones, otras requieren medidas de emergencia para enfrentar la escasez de agua y sus efectos en la producción de alimentos.