El director de Alerta Temprana de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contigencias (Copeco), Juan José Reyes, informó que Honduras atraviesa actualmente una fase de transición de condiciones climáticas neutras hacia el fenómeno de El Niño, aunque aclaró que por ahora no existen indicios de que se trate de un “super Niño”.
El funcionario explicó que, según análisis de agencias internacionales especializadas en monitoreo climático, las condiciones del fenómeno podrían comenzar a establecerse a partir del mes de junio, por lo que las autoridades ya desarrollan acciones de coordinación y preparación.
En ese contexto, Reyes indicó que se mantiene comunicación permanente con la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) para compartir pronósticos climáticos y orientar estrategias que permitan asesorar al sector agrícola ante posibles efectos derivados de este fenómeno.
Asimismo, detalló que las instituciones del Estado realizan proyecciones y desarrollan acciones anticipatorias con el objetivo de preparar tanto a los productores como a las autoridades locales frente a los escenarios que podrían presentarse si se confirma la presencia de El Niño.
El funcionario subrayó que el intercambio de información entre instituciones busca que los agricultores puedan tomar decisiones oportunas para proteger sus cultivos y reducir los riesgos que podrían generarse durante los próximos meses.
“Lo que visualizamos por ahora es una transición hacia un fenómeno que podría generar cierto nivel de sequía, pero no estamos hablando de una condición extrema”, señaló Reyes.
Las autoridades de gestión de riesgos reiteraron que continuarán con el monitoreo constante de las condiciones climáticas para informar oportunamente a la población y a los sectores productivos del país sobre cualquier cambio en el comportamiento del fenómeno.
¿Qué es el fenómeno de El Niño?
El Niño es un fenómeno climático natural que consiste en el calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial.
Es la fase cálida de un ciclo mayor denominado El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Este evento puede provocar efectos extremos, según la ubicación geográfica: lluvias intensas que ocasionan inundaciones o, por el contrario, sequías prolongadas.
En 2024, el fenómeno dejó temperaturas récord a nivel mundial y fue calificado por diversas organizaciones como el más cálido registrado.
La situación impactó a los productores hondureños, especialmente en el Valle de Sula, donde las altas temperaturas se sintieron con mayor intensidad. De acuerdo con proyecciones climáticas, su regreso se prevé entre junio y agosto de este año.