Tras más de dos semanas de protestas, personal reintegrado del hospital Leonardo Martínez Valenzuela realizó este día un paro de brazos caídos para exigir el pago de salarios atrasados.
Los trabajadores aseguran que, pese a haber sido reincorporados a sus puestos desde el 1 de julio de 2025, la mayoría no ha recibido salarios desde hace seis y 11 meses, una situación que califican como desesperante por el impacto económico que ha tenido en sus hogares.
La protesta se mantiene en las afueras del centro asistencial, donde el personal de enfermería, apoyo y camilleros ha reiterado que seguirán luchando por sus derechos, ya que pese al incumplimiento de pago por parte de las autoridades de Salud, ellos siguieron trabajando.
Abner, uno de los profesionales afectados, explicó que se trata de aproximadamente 20 personas que fueron despedidas después de la pandemia de covid-19, pese a haber laborado en primera línea durante la emergencia sanitaria.
El grupo emprendió una lucha legal que terminó con una sentencia favorable para su reintegro. Sin embargo, aseguró que esa resolución también debía abrir paso a la asignación de sus plazas, una respuesta que, según dijo, aún no han recibido.
“Fuimos personal de primera línea durante la pandemia. Ganamos una sentencia y por eso fuimos reintegrados, pero actualmente nos adeudan entre seis y diez meses de salario y tampoco hemos tenido respuesta sobre nuestras plazas”, expresó.
Los empleados manifestaron que durante este tiempo han continuado asistiendo al hospital y cumpliendo con sus responsabilidades, incluyendo turnos nocturnos, por lo que consideran injusto que el trabajo realizado no haya sido remunerado.
Otra de las enfermeras afectadas relató que ha tenido que recurrir a préstamos para poder sostener a su familia, mientras espera el pago de los salarios que, asegura, se ha ganado con esfuerzo diario dentro del centro asistencial.
“Estamos exigiendo el pago que nos hemos ganado día a día. Hacemos turnos en la noche y es justo que nos paguen ya”, expresó al señalar que la situación económica del personal ya no da para más.
Los manifestantes también recordaron que durante la pandemia se les prometió estabilidad laboral al personal que estuvo en primera línea, por lo que ahora piden al Gobierno y al presidente Nasry Asfura que se cumpla tanto con el pago de los salarios atrasados como con la asignación de las plazas correspondientes. Mientras no haya una solución, advirtieron que continuarán con las medidas de presión.