Irma Margarita Cruz, una niña de apenas dos años, se aferra a la vida en la Unidad de cuidados intensivos pediátricos (Ucip) del hospital Mario Rivas, luego de haber sido mordida por una serpiente venenosa en Comayagua y sufrir dos paros cardiorrespiratorios.
La menor fue atacada por la serpiente en el sector de El Rodeo, municipio de San José del Potrero. Tras la emergencia, fue trasladada inicialmente al hospital de Yoro y posteriormente referida al Mario Rivas, debido a la gravedad de su condición.
El doctor Juan Carlos Argueta, director del centro asistencial, informó que la niña llegó en estado grave y con un cuadro delicado producto del veneno, por lo que fue ingresada de inmediato a cuidados intensivos, donde permanece bajo vigilancia médica.
“Margarita tiene dos años. Sufrió la mordedura en el norte de Comayagua, por eso fue llevada al hospital de Yoro y luego fue transferida aquí. Cuando nosotros la recibimos, venía en estado grave”, explicó Argueta.
El médico detalló que, durante ese ingreso, la menor presentó dos paros cardiorrespiratorios, una situación que complicó aún más su pronóstico. Sin embargo, el equipo médico logró estabilizarla.
“Hizo incluso dos paros cardiorrespiratorios en ese ingreso, pero se le dio tratamiento, se le manejó como tal y, para bendición de los padres, la niña está con vida”, expresó.
Argueta indicó que Margarita ya suma 31 días ingresada en cuidados intensivos, y que, aunque su evolución ha sido favorable en varios aspectos, la niña presenta secuelas por hipoxia cerebral, una condición asociada a la falta de oxígeno que sufrió.
“Ahorita ella tiene las secuelas de la hipoxia cerebral, pero en lo demás ya está por salir”, indicó el médico, al señalar que el caso demuestra la importancia de recibir atención oportuna.
Explicó que este tipo de emergencias continúan registrándose debido a la cercanía cada vez mayor entre las comunidades y los espacios donde naturalmente habitan las serpientes.
El director del Mario Rivas insistió en que los hospitales regionales deben gestionar la disponibilidad de suero antiofídico para iniciar el tratamiento de manera temprana y, en caso de presentar signos de alarma, referir oportunamente a los pacientes a centros de mayor capacidad.
Actualmente, el hospital atiende tres casos por mordedura de serpiente, entre ellos el de Margarita, considerado uno de los más delicados por su gravedad y prolongado proceso de recuperación.