Huyeron del terremoto que les arrebató a su familia en Venezuela y otro sismo los encontró en Colombia
Winder y Deivi Delfín sobrevivieron a los terremotos que devastaron Venezuela y cobraron la vida de su madre, su hermano menor y su abuela, sin imaginar que, tras llegar a Colombia, otro sismo los esperaba
- Actualizado: 16 de agosto de 2026 a las 11:57 -
Winder y Deivi Delfín, de 15 y 17 años, pensaron que habían dejado atrás el peor momento de sus vidas cuando llegaron a Cali, Colombia. Venían de Venezuela, donde dos terremotos consecutivos en junio habían destruido sus vidas y dejado miles de víctimas, entre ellas su madre, su hermano menor y su abuela.
Durante 26 días, los hermanos buscaron los cuerpos de sus familiares entre los escombros. Aquella búsqueda terminó apenas el mes pasado, pero las heridas seguían abiertas cuando emprendieron un nuevo camino hacia Colombia, donde su padre, Deivid Delfín, de 44 años, vive y trabaja como barbero.
Después de perder a buena parte de su familia, los adolescentes se reunieron con su padre en Cali con la esperanza de encontrar un lugar donde pudieran sentirse seguros y reconstruir, poco a poco, una vida que el terremoto había destrozado.
El pasado 10 de agosto un sismo de magnitud 7,4 sacudió una zona cercana a Cali y, una vez más, los hermanos sintieron cómo la tierra se movía bajo sus pies.
Eran las 7:34 de la mañana cuando la vivienda comenzó a temblar. El miedo que llevaban consigo desde Venezuela regresó de inmediato. Los jóvenes salieron corriendo de la casa, mientras su padre, que se encontraba fuera en ese momento, corrió desesperadamente para encontrarlos.
Por unos instantes, Deivid Delfín no sabía dónde estaban sus hijos. La angustia de no encontrarlos volvió a colocarlo frente al mismo temor que había experimentado semanas atrás tras perder a su esposa y a su hijo menor.
“Se me salieron las lágrimas y todo, porque me daba miedo lo que viví ya, lo que vivieron mis hijos”, relató el padre a Telemundo.
Delfín confesó que, después de todo lo ocurrido en Venezuela, lo único que desea es mantener a salvo a sus hijos. “No quiero que les pase nada a mis hijos”, dijo, mientras recordaba el dolor que los tres han tenido que enfrentar en tan poco tiempo.
Semanas antes del nuevo terremoto, el padre había hablado de la esperanza de ofrecerles un nuevo comienzo en Colombia. La llegada a Cali representaba para ellos la posibilidad de dejar atrás los recuerdos más dolorosos.
Horas después del sismo, la familia permaneció fuera de la vivienda, demasiado asustada para regresar al interior.
“Pero aquí estamos bien. Nosotros estamos aquí, con vida”, dijo Deivid Delfín tras el terremoto de magnitud 7,4 que afectó a Colombia.
Venezuela y Colombia, países vecinos, han estado unidos durante décadas por historias de migración y tragedias compartidas. Colombianos huyeron durante años hacia Venezuela debido al conflicto interno, mientras que posteriormente miles de venezolanos cruzaron la frontera hacia Colombia buscando escapar de la crisis política y económica de su país.