La muerte de Darling Hércules, una mujer de 38 años, luego de haber sido mordida por una serpiente barba amarilla en Choloma, Cortés, mantiene consternada a su familia, que ahora pide respuestas por la atención que recibió en el hospital Mario Rivas.
Sus parientes denunciaron este martes una presunta negligencia médica, al asegurar que la mujer fue trasladada de emergencia al centro asistencial luego de la mordedura, pero no habría recibido el suero antiofídico en ese momento, el cual consideran pudo haber cambiado el desenlace.
Una de sus hermanas relató a medios televisivos que Darling se encontraba de visita en casa de su abuela, cuando fue mordida por la serpiente. La mujer, madre de cuatro hijos, había llegado como acostumbraba a hacerlo para compartir con sus familiares, sin imaginar que la tarde terminaría en una emergencia.
Tras la mordedura, buscaron una ambulancia en Choloma y la trasladaron al hospital Mario Catarino Rivas. Según la familia, el recorrido tardó unos 30 minutos, señalando que hicieron todo lo posible para que recibiera atención a tiempo.
Los familiares aseguran que en el hospital les indicaron que la paciente no presentaba síntomas suficientemente graves y que, en ese momento, no requería la aplicación del antídoto. También sostienen que, para demostrar que se trataba de una serpiente venenosa, llevaron la cabeza del reptil al centro asistencial, pero les habrían indicado que no representaba un riesgo mayor.
Motivo por el que Darling fue enviada nuevamente a casa, donde horas después su estado comenzó a deteriorarse. Sus parientes afirman que pasó la noche con fuerte dolor de cabeza, vómitos y malestar general, hasta que la inflamación y el cambio de color en su pie encendieron nuevamente las alarmas.
“Ella vino bien mal, no durmió toda la noche, con un dolor de cabeza fuerte”, relató la hermana, quien recordó que la mujer comenzó a vomitar de manera constante y que la zona afectada por la mordedura se fue inflamando y tornando morada.
La familia asegura que decidió hacer pública la denuncia después de varios días de dolor y silencio. Explicaron que inicialmente no pensaban hablar del caso, pero personas cercanas a Darling les insistieron en que no dejaran pasar lo ocurrido, especialmente porque deja cuatro hijos.
“Cuando uno está en el dolor, lo que menos piensa es en venganza”, expresó al señalar que la familia es cristiana y que en un principio había dejado el caso “en manos de Dios”. Sin embargo, ahora piden que se investigue lo ocurrido para evitar que otra familia pase por una situación similar.
Frente a los señalamientos, el doctor Juan Carlos Argueta, director del hospital Mario Catarino Rivas, confirmó la tarde de este martes que Darling Hércules fue recibida en la emergencia el 15 de junio con el antecedente de una mordedura de serpiente, pero aseguró que en la primera evaluación no presentaba signos de alarma.
Según Argueta, a la paciente se le practicaron exámenes de laboratorio y los resultados estaban dentro de los límites normales. Aseguró que, conforme al protocolo de manejo, cuando un paciente se encuentra estable, sin alteraciones en sus laboratorios, no siempre existe criterio para aplicar suero antiofídico de inmediato.
El director del hospital indicó que a Darling se le dio manejo conservador y una indicación para regresar en 48 horas. No obstante, afirmó que la paciente volvió antes de lo previsto, ya en estado crítico, por lo que en ese segundo ingreso se inició el proceso con suero antiofídico, pero lamentablemente falleció.
Argueta señaló que el caso está siendo revisado por los comités de mortalidad y de manejo de protocolos del hospital, con el objetivo de determinar qué ocurrió y cómo evitar nuevas muertes por mordedura de serpiente. “Para nosotros una mortalidad es importante”, dijo.
Consultado acerca de la escasez de suero antiofídico denunciada por la familia, ya que en el segundo ingreso les informaron que no tenían suficiente en existencia, reconoció que actualmente existe una disminución en el abastecimiento de suero antiofídico por parte de la Secretaría de Salud, por lo que el hospital ha tenido que gestionar préstamos con otras zonas o comprar el medicamento con fondos propios para responder a los pacientes que llegan con este tipo de emergencias.
Agregó que actualmente, el Mario Rivas está atendiendo a tres pacientes por mordedura de serpiente, mientras la familia de Darling insiste en que su muerte no debe quedar sin una investigación clara y que deduzcan responsabilidades.
"Este es el primer fallecimiento por mordedura de serpiente que tenemos en año y medio en el hospital. Es un caso importante de estudiar, porque para nosotros un fallecimiento de alguien que se pudo haber rescatado tenemos que estudiarlo, tratamos de ser lo más ético y hacer todo lo que está en nuestras manos", dijo.