Profanación de cadáver: el macabro crimen por el que es señalado extraditable hondureño
María Bernarda había compartido apartamento con el hondureño Darwin Espinal hasta que habría ocurrido el crimen, según la acusación de la justicia estadounidense
- Actualizado: 17 de agosto de 2026 a las 09:06 -
María Bernarda Popol Guerra tenía 23 años y había llegado desde Guatemala a Estados Unidos con la intención de trabajar y ayudar a sus padres, pero su proyecto de vida terminó de forma violenta en Pensilvania, donde fue encontrada muerta en un apartamento de Telford Borough, en el condado de Bucks.
La joven fue localizada sin vida durante la mañana del domingo 15 de marzo de 2026, después de que la Policía de Telford recibiera una llamada de emergencia por una persona que no respondía en un apartamento ubicado en la cuadra 100 de North Main Street, sobre un establecimiento de comida mexicana.
Posteriormente, la autopsia determinó que la manera de muerte correspondía a un homicidio. El caso comenzó a tomar forma en los días previos al hallazgo. La familia de María Bernarda había tenido comunicación con ella por última vez el 6 de marzo.
Al día siguiente, una cámara de seguridad instalada en el exterior de una vivienda la captó mientras trasladaba equipaje y pertenencias, pues se encontraba mudándose a otro lugar.
Después de ese momento, sus familiares intentaron comunicarse con ella sin obtener respuesta. Días más tarde recibieron la noticia de que había sido encontrada muerta en el apartamento donde había vivido anteriormente.
Según declaraciones de su hermano, Rolando Popol, María Bernarda había compartido ese apartamento con un hombre y había decidido marcharse de allí. El familiar afirmó que la relación habría sido abusiva.
La familia describió a María Bernarda como una joven afectuosa, amable y paciente, que había viajado desde Guatemala en 2023 en busca de mejores oportunidades. Su intención era trabajar en Estados Unidos y contribuir al sostenimiento de sus padres, quienes se encontraban en su país de origen.
La investigación por su muerte avanzó hasta señalar a un ciudadano hondureño. Las autoridades estadounidenses solicitaron la extradición de Darwin David Espinal del Cid, a quien acusan en relación con el asesinato de Popol Guerra.
Entre los cargos que figuran en la solicitud se encuentran homicidio criminal, posesión de un instrumento del delito, dos cargos de hurto por apropiación ilícita, hurto por engaño y profanación de cadáver. La investigación desarrollada en Pensilvania llevó finalmente a las autoridades hasta Honduras.
Con apoyo del Buró Federal de Investigaciones (FBI), agentes de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic) localizaron y capturaron a Espinal del Cid en el municipio de Pespire, departamento de Choluteca. Tras su arresto, el hondureño sería trasladado a Tegucigalpa, donde quedó a disposición de la autoridad judicial competente.