Los precios de las verduras mantienen una tendencia al alza en los mercados de San Pedro Sula, una situación que preocupa tanto a comerciantes como a consumidores, quienes afirman que cada semana deben destinar más dinero para adquirir productos esenciales de la canasta básica.
Vendedores del mercado Dandy informaron a LA PRENSA que durante junio y los primeros días de julio los incrementos han sido constantes y han afectado principalmente a los productos de mayor consumo, entre ellos el tomate, la cebolla, el guineo verde, el culantro fino, las habichuelas y la papa, lo que ha encarecido la canasta básica para las familias y los negocios de comida.
Según los comerciantes, el guineo verde registra uno de los mayores aumentos, ya que su precio ha subido aproximadamente un lempira por unidad cada día.
En el caso de la cebolla, el saco registró un incremento de 20 lempiras, lo que obligó a los comerciantes a trasladar ese ajuste al consumidor final. Actualmente, la libra de cebolla amarilla se vende a 24 lempiras, mientras que la cebolla roja se comercializa a 22 lempiras, informó Germán Soto, vendedor del mercado.
El tomate también refleja un incremento. Hace apenas unos días la libra se vendía a 13 lempiras, ahora cuesta 15 y los comerciantes advierten que podría alcanzar los 16 lempiras debido al aumento en el precio de las cajas que reciben de los proveedores.
Las habichuelas se mantienen en 25 lempiras la libra, un valor que, según los vendedores, continúa siendo elevado en comparación con su precio habitual.
En cuanto al chile dulce, su costo varía según el tamaño de la pieza. Los más pequeños se venden entre dos y tres lempiras, los medianos entre cuatro y cinco, mientras que los de mayor tamaño alcanzan entre siete y diez lempiras por unidad.
La papa también registró un nuevo incremento. Los comerciantes señalaron que el saco aumentó 50 lempiras, provocando que la libra pasará de 22 a 23 lempiras en un solo día.
Los locatarios señalaron que estos productos, son indispensables tanto en los hogares como en los negocios dedicados a la preparación de alimentos, registran incrementos de precio prácticamente cada semana, lo que representa un mayor impacto en la economía de las familias y de los emprendedores que dependen de ellos para sus actividades diarias.
Los vendedores atribuyen estas alzas a los constantes incrementos en los precios que reciben de los proveedores, situación que repercute directamente en el costo de los alimentos reduce el poder adquisitivo de los consumidores.