El reciente incremento en el precio de los combustibles en Honduras ha comenzado a impactar de forma directa el costo de vida de los ciudadanos, especialmente en la ciudad de San Pedro Sula, donde los mercados ya reflejan alzas en productos esenciales de la canasta básica.
Comerciantes de distintos mercados sampedranos aseguran que el aumento en los carburantes ha generado un efecto en cadena que encarece el transporte, la distribución y, finalmente, el precio al consumidor.
En el mercado El Rápido, vendedores reportan incrementos visibles en productos como carnes, verduras y frutas, lo que ha generado preocupación entre compradores habituales.
Javier Andino, comerciante de este mercado, explicó que la carne de res ha experimentado un aumento reciente de cinco lempiras por libra, una tendencia que podría continuar en las próximas semanas.
“Como le decía, esto es por el combustible; lamentablemente va a seguir subiendo, ahorita es la carne de res la que ha incrementado, mientras que el cerdo y el pollo se han mantenido”, manifestó Andino.
Según detalló el vendedor, dependiendo del corte, algunos precios de la carne de res ya superan incrementos acumulados de más de cien lempiras por libra en comparación con meses anteriores.
Este panorama de incremento de la canasta básica ha comenzado a impactar directamente a las familias sampedranas, quienes deben ajustar sus presupuestos para poder cubrir sus necesidades básicas de alimentación.
“Antes compraba carne dos o tres veces por semana, ahora solo una vez y en menor cantidad por los altos precios”, relató María López, ama de casa que frecuenta el mercado.
Otro comerciante, Santas Zavala, también del mercado El Rápido, señaló que el alza no se limita a las carnes, sino que también ha golpeado fuertemente al sector de las verduras.
Zavala explicó que productos como la yuca han duplicado su precio, pasando de 12 a 22 lempiras por libra, mientras que el limón persa ha tenido uno de los incrementos más notorios.
“El limón valía 25 lempiras la docena y ahora cuesta 75. Son 50 lempiras de aumento en esta misma semana, lo que causa molestia en los consumidores”, indicó.
El comerciante atribuye este aumento directamente al encarecimiento del combustible, especialmente del diésel, que es utilizado para transportar los productos desde las zonas de cultivo hasta los mercados.
“Antes gastaba 500 lempiras de diésel a la semana, ahora gasto hasta 800. Todo eso se refleja en el precio final y los más afectados somos los más pobres, las personas luchadoras”, explicó.
Además, mencionó que la zanahoria también ha sufrido incrementos significativos, pasando de costar entre 12 y 15 lempiras la libra a 18 lempiras en la actualidad.
“Todo sube por lo mismo, el combustible, no se puede mantener el precio porque los costos siguen aumentando y los comerciantes no podemos absorber los altos costos”, agregó Zavala.
Los consumidores también resienten estos incrementos en su economía diaria, ya que deben priorizar qué productos comprar y reducir cantidades.
“Ya no alcanza el dinero como antes, uno viene con el mismo presupuesto, pero se lleva menos productos al hogar”, comentó José Martínez, otro comprador.
Algunos ciudadanos incluso han optado por sustituir alimentos que tienen altos precios o buscar opciones más económicas para poder rendir el gasto familiar.
Economistas señalan que este tipo de incrementos es común cuando suben los combustibles, ya que afectan toda la cadena de suministro. El transporte de mercancías, desde la producción hasta el punto de venta, depende en gran medida de los precios del diésel y la gasolina.
Mientras tanto, los comerciantes aseguran que no pueden absorber los costos sin afectar sus ganancias, por lo que trasladan el incremento al consumidor final.
La situación mantiene en alerta a las familias de San Pedro Sula, quienes enfrentan una creciente presión económica ante el aumento sostenido en los precios de productos básicos.
De continuar esta tendencia, tanto vendedores como compradores coinciden en que el impacto podría ser aún mayor en las próximas semanas.