Con más de 37 años brindando atención y cuidados especializados a niños, jóvenes y adultos con condiciones como hidrocefalia, parálisis cerebral y síndrome de Down, el Hogar Hermanas de Jesús El Buen Samaritano hace un llamado urgente al Gobierno de Honduras para exonerar una deuda superior a los cuatro millones de lempiras con la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee).
La directora y fundadora de la institución, hermana Carmen Bueso, explicó que actualmente el hogar alberga a 58 residentes, muchos de ellos remitidos por el Estado a través de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), todos con discapacidades múltiples que requieren atención permanente y especializada.
“El dinero que destinamos al pago de la energía eléctrica lo necesitamos para medicamentos permanentes, productos de aseo, ropa y el mantenimiento de las instalaciones. No podemos seguir cubriendo esos costos sin poner en riesgo la atención de los niños y jóvenes que dependen de nosotros”, señaló la hermana Bueso.
Entre los medicamentos prioritarios se incluyen fármacos psiquiátricos y neurológicos, muchos de alto costo, además de pañales desechables y otros insumos esenciales para la vida diaria de los residentes.
La hermana Bueso agregó que cualquier apoyo por parte de las autoridades y ciudadanía en general, ya sea en especie o mediante transferencias bancarias, es bien recibido para garantizar el bienestar de los beneficiarios.
Para quienes deseen contribuir con donaciones monetarias, se ha habilitado la cuenta de cheques en Banco Atlántida No. 2100160148, a nombre de Hermanas de Jesús Buen Samaritano. El hogar necesita un mínimo de L100,000 mensuales para cubrir sus gastos básicos de operación.
La directora del hogar ha solicitado al Congreso Nacional una exoneración vitalicia del pago de energía eléctrica, medida que ya se había presentado durante la administración anterior pero que no se concretó.
Esta vez, los diputados de Cortés, doctores José Jaar y Carlos Umaña, retomaron la moción para garantizar que la institución pueda continuar operando sin las limitaciones financieras que representa la deuda con la Enee.
El Hogar del Buen Samaritano ubicado en la colonia Villa Florencia de San Pedro Sula, ha sido un espacio de referencia en la región norte del país, ofreciendo atención integral, educación adaptada, alimentación, asistencia médica y cuidados especiales a personas con discapacidad.
La exoneración de la deuda eléctrica permitiría que los recursos se concentren en mejorar la calidad de vida de los residentes y asegurar la sostenibilidad de la institución por mucho tiempo.
Además de los cuidados médicos, el hogar trabaja en la inclusión y socialización de los residentes, organizando actividades recreativas, talleres de desarrollo y apoyo psicológico, que contribuyen a su bienestar emocional y fortalecen sus habilidades. Estas iniciativas requieren recursos constantes que se ven limitados por la alta factura eléctrica que afronta la institución.
La comunidad local también juega un papel fundamental, ya que donaciones de alimentos, ropa, medicamentos y material de higiene permiten complementar los esfuerzos del hogar. La hermana Bueso reiteró que la colaboración es clave para cubrir las necesidades diarias y mantener la calidad de la atención.
Finalmente, la directora hizo un llamado directo al Congreso Nacional y al Gobierno, para que aprueben la exoneración de la deuda y así garantizar la continuidad de los servicios. “No se trata solo de un ahorro económico, sino de asegurar que estos niños y jóvenes reciban todo lo que necesitan para vivir con dignidad”, concluyó.