Violencia sin freno en Yoro: 13 años bajo ola de homicidios

Desde 2013 se han registrado 4,733 homicidios en el departamento, según un análisis de LA PRENSA Premium. Carteles de la droga y grupos criminales dominan la zona

Violencia sin freno en Yoro: 13 años bajo ola de homicidios
Tegucigalpa, Honduras-.

El 2026 ha dejado marcado con sangre al departamento de Yoro, donde los pobladores están siendo doblegados ante la penetración de la violencia que ha dejado casos consternadores en lo que va del año.

Es el único departamento que, hasta la fecha, ha registrado una masacre. Los noticieros reportan de forma constante homicidios ocurridos en esta zona del norte del país, siendo de los casos más sonados el de los esposos José Darío Caballero Zelaya y Sobeyda Rodríguez, así como el atroz crimen contra Valeria Alvarado, estudiante de Medicina que fue raptada en El Progreso y posteriormente hallada sin vida en San Manuel, Cortés.

La operación de estructuras criminales, redes de narcotráfico y grupos delictivos estaría incidiendo en esta ola de violencia que por años ha azotado al departamento, aunque con escasa visibilidad a nivel nacional.

Igualmente, las agencias de seguridad hondureños sostienen que el incremento de las bandas dedicadas al tráfico de drogas ha provocado una vorágine de violencia.

La Unidad de Investigación y Datos de LA PRENSA Premium recolectó cifras sobre homicidios, masacres, droga decomisada y capturas a individuos ligados a bandas delictivas a lo largo de 13 años.

Tercer departamento con más homicidios

Si bien Francisco Morazán y Cortés siempre han figurado como los departamentos con más homicidios históricamente, poco se menciona que el tercer puesto es ocupado por Yoro.

Desde 2013 hasta el pasado 16 de febrero, en Yoro se han registrado 4,733 homicidios, superado solo por Francisco Morazán con 9,376 y Cortés con 12,997, según datos del Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol).

Al escudriñar más a fondo sobre los 11 municipios que conforman los 7,781 kilómetros cuadrados de este departamento, tres municipios concentran el 71% de homicidios. El más violento es El Progreso, con 1,578 muertes; la cabecera Yoro con 901; y Olanchito con 899.

En contraste, los lugares con menos muertes son Yorito con 155 y Sulaco con 147.

A lo largo de 13 años, 2013 fue el año con más muertes al registrar 556. La violencia continuó en niveles altos entre 2014 y 2016, registrándose más de 400 homicidios al año.

A medida ha avanzado el tiempo, estas muertes se han ido reduciendo hasta disminuirlas a 232 en 2025. Sin embargo, en este año se está perfilando como el departamento con más homicidios al reportar 37 hasta el 16 de febrero. En promedio, anualmente acribillan a 109 personas.

La mayoría de las víctimas han sido hombres, con 4,376 casos, equivalentes al 92%. El otro 8% corresponden a 326 mujeres. Es importante aclarar que Sepol señala que de 31 fallecidos se desconoce su sexo.

Cuarto departamento con más masacres

En Yoro se han registrado 48 masacres que han dejado el saldo de 175 víctimas desde 2014 hasta lo más reciente de 2026, según información compartida por la Secretaría de Seguridad a través de la solicitud de información pública SOL-SSSS-3035-2026.

Las cifras fueron compartidas hasta 2025, por lo que este rotativo por motivos de análisis incluyó la masacre en Olanchito, ocurrida el pasado 10 de enero.

El año con más homicidios múltiples fue 2015, con siete casos que dejaron la muerte de 25 personas. Lamentablemente, no hubo ningún solo año excento de este crimen múltiple.

En promedio, en Yoro se desatan cuatro masacres anualmente, las cuales suelen dejar una media de 13 asesinados.

Desde un análisis municipal, en El Progreso se han reportado más masacres, contabilizándose 13 eventos que acabaron con la vida de 46 ciudadanos. Le sigue Olanchito, donde fueron masacradas 44 personas en 12 diferentes hechos; y Yoro, con nueve masacres en las que se perdieron 38 vidas.

De los 11 municipios, solamente en Sulaco y Yorito no se desataron masacres.

Si se hace la comparación con el resto de departamentos, se posiciona en el cuarto lugar, solo por detrás de Atlántida (49), Francisco Morazán (128) y Cortés (181).

Crimen organizado

Según una fuente ligada a las investigaciones de la zona, hay grupos criminales que tienen de rodillas algunas zonas de Yoro.

El departamento está azotado por el terror impuesto por el clan Urbina Soto, una organización criminal liderada por el extraditable Carlos Fernando Urbina Soto, alias Nando.

Este grupo, además del tráfico de estupefacientes, cobra extorsión tanto a pequeños como a grandes empresarios.

En abril de 2025, la Fiscalía aseguró 210 bienes a Urbina Soto y su núcleo familiar en el marco de una operación derivada de la orden de captura contra el hondureño.Igualmente, en los últimos años ganó poder territorial el Cartel del Diablo (CDD).

Esta organización criminal, según informes de seguridad, opera principalmente en Sulaco, Victoria, Yorito y Marales, y tiene vínculos sólidos con el clan Urbina Soto.

Se le asocia a la muerte de varios jóvenes en su disputa de Yoro como plaza de venta de la droga.

También ha sido evidente la penetración de las maras y pandillas.

La Policía ha capturado a integrantes de nueve grupos criminales en la última década.

La Policía arrestó entre 2015 y 2025 en Yoro a 890 integrantes de la Mara Salvatrucha (MS-13), representando el 76% de los arrestos en el departamento, según la solicitud SOL-SSSS-3055-2026.

De igual forma, resalta que los segundos más capturados fueron miembros de la Pandilla 18, histórico rival de la MS-13.

En menor medida, figuran aprehensiones contra las bandas Los Mangandines, Los Pelones, El Pingo y El Renco.

Incautaciones de droga

El suroriente de Yoro comparte fronteras con Olancho, al igual que limita con Colón en su nororiente a través de Olanchito. Tanto Colón como Olancho han sido territorios con fuerte presencia del narcotráfico, por lo que Yoro termina siendo afectado al ser un corredor de la droga.

Particularmente, los carteles de la droga se han asociado con los grupos criminales yoreños para facilitar el trasiego de la droga en su ruta con dirección a Guatemala y punto final Estados Unidos. En el pasado, fue frecuente el aterrizaje de narcoavionetas en Yoro con el propósito de llevar la sustancia ilícita en su camino al norte.

Incluso, un análisis de LA PRENSA Premium develó que el departamento figuró como zona de narcopistas destruidas entre 2012 y 2021.

La Dirección Nacional Policial Antidrogas (DNPA) aseguró 137,000 arbustos de hojas de coca entre 2018 y 2025, así como también decomisó 1.2 toneladas de clorhidrato de cocaína.

El mayor aseguramiento de hojas de coca ocurrió en 2022, año en que se incautaron 66,000 arbustos.

En cuanto a los kilos de cocaína, 2021 fue el año en el que la DNPA logró decomisar más narcóticos, confiscando 687 kilogramos.

LA PRENSA Premium también cotejó las cifras de plantaciones de drogas aseguradas por las Fuerzas Armadas (FF AA) en acciones de conjunto con la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), información compartida a través de la solicitud de información SOL-SDD-673-2026.

De 2022 a 2025 efectivos militares aseguraron en Yoro 26 plantaciones donde se cultivaban hojas de coca. En 2024 y 2025 intervinieron nueve plantaciones respectivamente, siendo los años con mayor número de aseguramientos.

Por otro lado, también confiscaron 11 plantaciones de arbustos de marihuana entre 2020 y 2025.

Secuestros y raptos

Aunque los secuestros y raptos no son crímenes tan recurrentes comparado a los asesinatos, cada caso deja una experiencia dolorosa en la familia, y peor aún si a su pariente le quitan la vida tras haber permanecido privado de su libertad a manos de delincuentes.

De 2013 a 2026, Sepol contabiliza 13 casos de secuestro en Yoro y 16 raptos. Coloquialmente se hace mención de ambos delitos como si fueran sinónimos, cuando en realidad son totalmente diferentes.

Por secuestro se entiende cuando se priva a alguien de su libertad para exigir algo a cambio -dinero, en la mayoría de casos-, mientras que el término rapto hace alusión a cuando alguien es privado de su libertad para ser abusado sexualmente.

El Progreso es el municipio con mayor incidencia de estos delitos, reportándose 10 raptos y cinco secuestros, misma cantidad que registra Olanchito.

En Arenal, El Negrito, Jocón, Sulaco y Victoria no hay registros de ninguno de estos delitos.

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Redacción web
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Artículo elaborado por la unidad especializada en investigación periodística, reportajes de profundidad y análisis de datos. Se omiten los nombres por protección.