Llamado de auxilio desde Yoro por sequía: "Nos estamos quedando sin granos"

Más de 600 productores de Yorito afectados por el verano; Honduras registra menos lluvias que el año pasado, según análisis de LA PRENSA Premium

Llamado de auxilio desde Yoro por sequía: Nos estamos quedando sin granos
Yorito, Honduras.-

En las comunidades de Yoro, la lluvia ya casi es un recuerdo. Allí donde es posible medirla mediante estaciones pluviométricas, como en Olanchito, el registro avanza a cuentagotas: apenas 0.3 milímetros en mayo, 26.1 mm en junio, un respiro de 101.8 mm en julio y otra vuelta a la sequedad en los primeros días de agosto, con apenas 14.7 mm.

Así lo reflejan los datos del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos y Sísmicos (Cenaos), analizados por la Unidad de Datos de LA PRENSA Premium.

En la otra estación del departamento, ubicada en el municipio de Yoro, el panorama resulta apenas más alentador: en su mejor mes se acumularon 107.1 milímetros de lluvia, pero agosto avanza completamente seco.

Ambas estaciones reportan menos niveles de lluvia en comparación a 2025: 239.1 milímetros menos de lluvia en Olanchito y 142.2 en Yoro.

En Yorito no hay una estación pluviométrica, pero su alcalde no necesita instrumentos para dimensionar la crisis que enfrenta el municipio por la sequía.

“No solo estamos preocupados por la ganadería, también por el diario vivir; esta sequía nos está dejando sin los granos que cosechamos para mantener la economía del municipio”, afirmó el alcalde Fredy Murillo.

La falta de lluvia y el agotamiento de algunas fuentes de agua ya golpean las plantaciones de maíz y frijol de Yorito, hasta donde llegó LA PRENSA Premium a constatar los daños. Según Murillo, comunidades como La Fortaleza sufren una sequía de una magnitud que no observaban desde 2018, cuando numerosos productores también perdieron sus cultivos.

El alcalde estima que alrededor de 600 productores de granos básicos están afectados. A ellos se suman los ganaderos, algunos de los cuales han comenzado a vender sus reses ante la dificultad de mantenerlas. La escasez los obliga incluso a comprar pasto y agua para alimentar y dar de beber al ganado.

En algunas zonas todavía se observan milpas verdes, explicó Murillo, pero su apariencia es engañosa: los cultivos ya fueron afectados por la falta de agua y muchos campesinos no lograron obtener cosecha.

En Yoro, la escasez de agua obliga al ganado a recorrer kilómetros, deteriorando su condición y provocando pérdidas por mortandad.
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La vulnerabilidad de Yorito se agrava porque la producción agrícola depende casi exclusivamente de las lluvias. El municipio no cuenta con sistemas de riego suficientes, cuya instalación requiere inversiones que están fuera del alcance de la mayoría de los pequeños productores.

Murillo advierte que las pérdidas podrían ser millonarias y dejar a numerosas familias sin trabajo, alimentos ni los ingresos que normalmente obtienen de sus cosechas. Ante ese escenario, pidió una respuesta inmediata del Gobierno y que la ayuda llegue especialmente a los pequeños productores, a quienes considera los más golpeados por la sequía.

La preocupación, sin embargo, ya rebasa los campos de cultivo. Pobladores de Yorito, Sulaco y otras comunidades temen que la pérdida de cosechas y la falta de empleo profundicen otros problemas sociales y contribuyan a incrementar la violencia que enfrentan diariamente.

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Sequía en Honduras

Honduras vive con intensidad cualquier evento natural. Con el fenómeno de La Niña se reportan inundaciones, mientras que con El Niño la lluvia se disipa y se vuelve escasa. Con la canícula la situación se agudiza, provocando sequía, hambruna y muerte de animales, principalmente en el corredor seco.

Precisamente eso es lo que está pasando en este 2026, pues las estaciones pluviométricas de Cenaos evidencian que este es el año que menos ha llovido, al menos al revisar los registros desde 2022.

LA PRENSA Premium, a través de información compartida por Cenaos, también analizó los reportes diarios de lluvia registrados en cinco años en las 25 estaciones pluviométricas desde enero a julio.

Los datos muestran que en este 2026, unas 17 reportaron menos lluvia que en el mismo período de 2025, mientras que 10 mostraban el nivel de precipitación más bajo de los últimos cinco años. Esto significa que este año ha llovido menos.

La vulnerabilidad de Yorito continúa profundizándose y encamina al municipio hacia una posible crisis, debido a que su producción agrícola depende casi por completo de las lluvias.
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De acuerdo con Francisco Argeñal, jefe de Cenaos, este impacto se siente más en los municipios del corredor seco, pues mayo, junio, septiembre y octubre son los meses más lluviosos en estas regiones, pero en los primeros dos meses hubo una disminución.

“Cuando tenemos Niño, como en el caso actual, es que la canícula prácticamente empieza a principios de julio y termina a finales de agosto. Es decir, hablamos de un mes más con pocas lluvias o ausencia de las mismas. Y este año, el mes de junio fue bastante seco y el mes de mayo fue bastante seco en la zona sur y centro del país. Este escenario se parece más al que tuvimos en el 2015, con el efecto de un Niño fuerte también, como el de ese año”, advirtió el experto.

Argeñal explicó que 2026 no es el año con más sequía en la historia del país (mencionó 1997, 2001 y 2015), pero sí en los últimos cinco años (desde 2022).

Claves

  • Honduras mantiene 124 municipios bajo alerta debido a la crisis hídrica. De ellos, 75 se encuentran en alerta amarilla y 49 en verde. Además, existen municipios en alerta verde y otros bajo vigilancia, mientras persisten pérdidas agrícolas y dificultades de acceso al agua potable.
  • Las autoridades analizarán esta semana elevar los niveles de alerta en varios municipios. Representantes del Poder Legislativo y el presidente evaluarán cuáles ameritan cambios. Se prevé que muchos municipios en alerta amarilla pasen a roja y algunos verdes suban a amarilla.
  • Expertos de la UNAH temen que El Niño se prolongue hasta 2027 y agrave la sequía. La falta de lluvias mantendría los bosques más secos, aumentando el riesgo de incendios forestales, además de profundizar las pérdidas agrícolas y los problemas de abastecimiento de agua potable.

Según Nabil Kawas, físico y meteorólogo, en algunas zonas de Honduras ha llovido lo necesario para rescatar la producción de granos básicos y garantizar la subsistencia de la población, pero en el corredor seco las precipitaciones han sido escasas.

Kawas explicó que cuando El Niño afecta a Honduras lo que normalmente ocurre es que las lluvias en toda la cordillera norte y hasta parte del occidente, disminuyen, pero “si llueve entre 2,300 y disminuye a 2,000, siempre van a tener agua. Es más, hay algunos cítricos que son los que crecen en esas zonas que necesitan suficiente agua, con 2,000 milímetros garantizan una buena productividad”.

En el centro, sur, parte del oriente y el sur del occidente ocurre todo lo contrario. El Niño provoca sequía. En la estación pluviométrica de Santa Rosa de Copán, por ejemplo, la situación es crítica: en siete meses apenas ha llovido 55.9 milímetros, de acuerdo con los registros de Cenaos.

17

estaciones

de 25 instaladas por Cenaos reportaron menos cantidad de lluvia en 2026 con respecto a 2025.

En el mismo período de 2025 cayeron 904.1 milímetros, mientras que el registro más alto de los últimos cinco años ocurrió en 2022, cuando llovió 978.8 milímetros.

Emergencia

Debido a esta crisis hídrica, Honduras mantiene alerta en 124 municipios, de los cuales 75 están en alerta amarilla, a las puertas de pasar a roja.

Así lo mencionó Nelson Márquez, viceministro de Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), quien aseguró que “se ha verificado que en campo la situación está difícil, y, por otro lado, el pronóstico climatológico, la perspectiva climatológica, nos dice que la situación más bien se va a volver más complicada”.

Advirtió que “estos 75 son la mayor preocupación, fuera de ellos hay algunas pérdidas, sí, pero, debemos reconocer que sí las hay, algunas pérdidas en los cultivos, algún problema de acceso a agua potable”.

Argeñal también se refirió a los municipios en alerta y dijo que esta semana se reunirán representantes del Poder Legislativo con el presidente de la República para determinar en qué municipios amerita subir las alertas.

Adelantó que muchos en alerta amarilla pasarán a roja y algunos en verde subirán a amarilla. También se sumarán otros municipios que están en vigilancia, pero no tienen ninguna alerta.

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Roxana Rodríguez
Roxana Rodríguez
roxana.rodriguez@laprensa.hn

Periodista de investigación y datos. Con más de veinte años de experiencia en casos judiciales, sucesos y desastres naturales.