16/05/2022
12:01 AM

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Economías de occidente afectadas por mal estado de carreteras

En occidente no todos sufren por vías deterioradas, en el sur de Lempira tienen desde este año una carretera pavimentada con concreto hidráulico.

Santa Bárbara. A excepción del canal seco, el cual se encuentra en perfecto estado, una gran parte de la red vial del país está destruida y provoca un efecto negativo en los costos de producción agrícola y operación de negocios, principalmente del occidente del país.

Desde accidentes, en muchas ocasiones con saldos mortales, hasta demora excesiva en el transporte del café ocasionan estos tramos que, pese a los reclamos de los habitantes de las áreas afectadas, permanecen abandonados y en proceso de destrucción total.

“Al próximo gobierno le tocará reparar o construir nuevas carreteras en estas zonas productivas porque el actual gobierno nunca nos escuchó. Las carreteras destruidas causan grandes daños a las economías de nuestros municipios. A nosotros nos incrementa los costos por lo menos en un 25%”, dijo Virgilio Reyes, director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industrias de Santa Bárbara.

Carretera a Santa Barbara.
Economías de occidente afectadas por mal estado de carreteras

Periodistas de Diario LA PRENSA han constatado que trayectos extensos de carretera, entre La Ceibita y Santa Bárbara, se encuentran destruidos. Unos pocos han sido reparados y no permiten el paso de transporte de pasajeros y de carga como café en municipios altamente productivos.

“De La Ceibita a Pito Solo solamente han parchado el 80%. Hay 30 kilómetros entre Trinidad y Santa Bárbara sin reparar. De ocho grandes fallas terminaron de reparar dos, cuatro están en proceso y dos están abandonadas. Entre Naco y Copán hay un tramo de 100 kilómetros de carretera que están en Santa Bárbara. En este trayecto, parcharon el 70%, el 30% no lo hicieron. Hay dos fallas grandes en Macuelizo que están abandonadas”, confirmó Reyes.

Debido a que la administración saliente no logró reparar o reemplazar puentes destruidos o restaurar tramos dañados, los habitantes de los municipios productores de café, como Arada, El Níspero y San Nicolás tienen problemas para transportar la carga hacia los beneficios de Santa Bárbara o San Pedro Sula.

Carretera a Copán.
Economías de occidente afectadas por mal estado de carreteras

Periodistas que recorrieron las carreteras de occidente en los últimos días constataron que antes del Parque Arqueológico de Copán, en un tramo de por lo menos 10 kilómetros de la recién construida carretera que conduce de La Entrada a Copán Ruinas, hay daños como el socavamiento debajo de la capa de concreto hidráulico.

Entre 2017 y 2019, el gobierno de Juan Orlando Hernández construyó 119 kilómetros de carretera con concreto hidráulico para acabar con una carretera que por más de 15 años había estado abandonada.

Según cifras de la Secretaría de Finanzas, este proyecto, que el gobierno desarrolló en tres tramos (La Entrada- Santa Rosa de Copán con 46.30 kilómetros; La Entrada- Copán Ruinas- El Florido con 36.18 kilómetros y desde Los Ranchos-El Florido de 36.59 kilómetros) costó más de L4,127 millones.

Carretera a Copán. Otras vías, que nunca recibieron mantenimiento, solamente han sido parchadas para evitar accidentes.

En Intibucá, un departamento donde la economía de los municipios se nutre de la agricultura, comercio y turismo, los habitantes resienten que el últimos gobierno, el cual administró el país durante dos períodos, no haya construido una carretera nueva.

“La carretera entre Siguatepeque y La Esperanza es de unos 76 kilómetros. Esa vía tiene muchos años de estar en mal estado, hasta hace poco la comenzaron a reparar y no sabemos si van a terminar de tapar los baches.Lo que nosotros queremos, no es que tapen los baches, es una nueva carretera”, dijo Oneida Ramos, expresidente de la Cámara de Turismo de La Esperanza.

Oneida Ramos lamenta que “por haber demasiados baches los turistas hondureños y extranjeros no visitan este departamento”, dijo

La carretera que conduce de La Entrada a Copán Ruinas, pese a que el Gobierno recientemente la terminó, en menos de un año presenta daños.

“A nosotros nos dicen, La Esperanza es bonito y tiene muchas cosas, pero la carretera es hasta peligrosa, está pésima y puede causar accidentes”, ejemplificó.

Para Max Meza, oficial de información de la Municipalidad de Intibucá, el mal estado de la carretera también “hace que el costo de la vida en los dos municipios vecinos, Intibucá y La Esperanza, sea más caro”.

“Desde hace unos tres años estamos con ese problema de la carretera. Muchas empresas fabricantes de productos no quieren enviar camiones al departamento o cobran más porque sus vehículos se deterioran.

Por ese motivo, aquí hay productos que son mucho más caros y también hay escasez”, dijo Meza.

Cucuyagua

El tramo de carretera que comunica a Cucuyagua con Ocotepeque, el cual es importante para el comercio centroamericano, nunca ha sido reconstruido o reubicado para evitar que se paralice el tráfico por deslaves o derrumbes.

Meza es también del criterio que el nuevo gobierno debe invertir en una nueva carretera porque “el gobierno actual gastó una millonada en reparaciones que empezaron hace seis meses, pero que nos las terminan”.

Al igual que en Intibucá, en Atlántida y Colón los habitantes han tenido que hacer maniobras para esquivar los hoyos que se formaron entre La Ceiba y Trujillo en los últimos años y que hasta 2021 comenzaron a reparar.

“La carretera no está en perfecto estado, pero está mucho mejor que antes. Taparon los baches que había desde La Ceiba hasta Tocoa, pero de Tocoa a Trujillo no está bien.

Las personas que viajen en estos días de Navidad deben tomar precauciones”, dijo Carlos Saúl Alemán, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Tocoa.

En occidente no todos enfrentan estos mismos problemas, unos 15,000 habitantes del sur de Lempira, que históricamente estuvieron al margen de la inversión gubernamental, desde este año cuentan con una carretera pavimentada con concreto hidráulico.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Finanzas, el Gobierno invirtió más de L480 millones en la construcción de 30 km de carretera que ahora conectan los municipios de Valladolid, Mapulaca y La Virtud, ubicados en la frontera con El Salvador.