L1,000 millones reclama Covi al Estado hondureño por Canal Seco
Covi y el gobierno de Libre no acordaron la transferencia de la vía, por lo que sigue bajo administración del Estado, que debe pagar L200 millones anuales de compensación
- Actualizado: 11 de febrero de 2026 a las 22:00 /
Descuidada, olvidada e insegura. Esa es la situación que enfrenta el Canal Seco, la moderna vía a cuatro carriles que se presentó como una solución logística, pero que ahora se ha convertido en una carga de 200 millones de lempiras al año para el Estado.
El problema con la carretera, que aún mantiene buenas condiciones viales en varios tramos, radica en un limbo legal: desde 2021 debía pasar a la administración de la empresa Concesionaria Vial de Honduras (Covi-H), para establecer un sistema de peaje similar al implementado en la carretera CA-5 Norte.
Pero Covi no ha recepcionado formalmente la vía para su manejo y, por ende, tampoco ha invertido un lempira en su mantenimiento. Sin embargo, exige el pago de al menos 1,000 millones de lempiras, ya que el contrato de concesión estipula un Ingreso Mínimo Garantizado (Imag) como compensación monetaria mientras no administre el corredor.
El equipo de LA PRENSA Premium recorrió en enero pasado los 100.49 kilómetros de pavimento a cuatro carriles que cruzan los departamentos de Valle, La Paz y Comayagua, y constató daños en el pavimento, basura, señales destruidas y cubiertas por la maleza, así como la formación de enormes basureros.
Concesión estancada
El Canal Seco forma parte de la concesión del Corredor Logístico, es decir, de la carretera CA-5 Norte que maneja Covi, donde se instalaron tres casetas de peaje para asegurar el mantenimiento permanente de la vía.
No obstante, en los últimos años se ha generado un conflicto entre el concedente -en este caso la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT)- y Covi Honduras, ambas bajo la vigilancia de la Superintendencia de la Alianza Público-Privada (SAPP).
El contrato de concesión establece que el Canal Seco debe ser manejado por Covi Honduras, que será responsable del mantenimiento periódico de esa carretera y, como esquema de financiamiento, instalará una única caseta de peaje en el sector de Lamaní, Comayagua.
Pero ninguna de estas disposiciones se ha materializado. La obra debió entregarse desde 2014, cuando comenzó a operar la concesión; sin embargo, el Estado incumplió debido a la tardanza en la construcción, que se extendió por alrededor de 14 años. Formalmente, Honduras inauguró el Canal Seco el 22 de enero de 2022, bajo la administración del expresidente Juan Orlando Hernández.
La vía conecta Goascorán, Valle -al sur de Honduras-, con Villa de San Antonio, Comayagua -en la región central-, con una longitud de 100.49 kilómetros, divididos en dos secciones: Villa de San Antonio-El Quebrachal, con 46.58 kilómetros, y El Quebrachal-Goascorán, con 53.91 kilómetros.
Según la SAPP, estos tramos están pendientes de recepción por parte del concesionario para ser integrados a la concesión y entrar en mantenimiento rutinario y periódico, junto con la instalación de una caseta de peaje.
Covi, sin interés
Antes de dejar su cargo, el extitular de la SIT, Octavio Pineda, declaró a este medio que Covi Honduras no ha querido recibir el Canal Seco, debido a que no tiene el flujo de usuarios que se contempló cuando se adjudicó el contrato de concesión.
Pineda afirmó que la empresa ecuatoriana habría planteado que los usuarios no la utilizarían y, por lo tanto, no la recibirían por su baja rentabilidad.
En un recorrido realizado por LA PRENSA Premium se constató que el flujo vehicular es bajo. No se puede comparar en ninguna medida con la CA-5 Norte. El tránsito es bastante reducido.
“El Canal Seco ellos (Covi) no lo quieren recibir, no es que nosotros no lo queremos entregar, es que ellos no lo quieren recibir, porque no tiene el flujo de usuarios según lo que se había contemplado desde aquel momento de los gobiernos anteriores”, explicó el exministro de la SIT.
100.49
kilómetros
componen el Canal Seco, conectando desde Goascorán, Valle, hasta la Villa de San Antonio, Comayagua
“Entonces, Covi no tiene ningún interés en cargar con una carretera con una sola caseta de peaje que cuesta cuatro veces más que una -caseta- para el paso de vehículos livianos”, expresó Pineda.
Pineda reafirmó que el concesionario debe asumir la administración y el mantenimiento de esa arteria vial, “pero ellos no quieren, ellos lo que aducen es que hace falta ciertas cosas y después cuando volvemos -otra vez- dicen que hacen falta ciertas cosas”.
“Entonces estamos con ese vaivén, pero la verdad es que no lo quieren”, insistió el entonces funcionario, mientras el Estado se ve obligado a pagar la compensación a la concesionaria, es decir, los ingresos que dejan de percibir por no cobrar peaje en esta vía.
Millonario pago
Mientras tanto, una de las carreteras más impresionantes de Honduras se deteriora. En el recorrido realizado por LA PRENSA Premium se constató que los captafaros, mejor conocidos como “ojos de gato”, han sido arrancados y que la señalización horizontal se está borrando.
Lo mismo ocurre con las señales verticales o rótulos, que han sido desmantelados. El viento en la zona es fuerte y la tubería metálica que los sostiene parece débil. Además, las barreras de seguridad metálicas están destruidas en curvas y puentes.
Este medio consultó a Covi Honduras sobre las razones para no recibir el Canal Seco. En la concesionaria sostuvieron que “a pesar de las múltiples solicitudes efectuadas a nuestra contraparte gubernamental, seguimos a la espera de la entrega del Canal Seco, mismo que debe entregarse en las condiciones establecidas en el contrato y que por falta de mantenimiento no se encuentran acordes al mismo”.
Ante la consulta específica sobre los problemas detectados en la vía para no continuar el procedimiento, justificaron que se trata de un proceso contractual, en el cual la carretera debe cumplir estándares de calidad y seguridad para operar correctamente.
En ese sentido, se debe garantizar que el estado del pavimento cumpla con las condiciones de calidad exigidas en el contrato; lo mismo aplica para la señalización, los sistemas de drenaje y las condiciones de circulación, es decir, los índices de servicio.
Al mismo tiempo, Covi aseguró que ha entregado informes sobre el estado actual de la carretera a las autoridades, sin que se haya logrado acordar la forma de recuperar esos niveles de servicio y, en consecuencia, formalizar la entrega.Compensación.
Según informes de la SAPP, el Estado ha tenido que asumir responsabilidades legales por la no entrega del Canal Seco a Covi Honduras, como la extensión del plazo de concesión por dos años adicionales: inicialmente era de 22 años y actualmente es de 24, culminando el 8 de marzo de 2037.
El contrato también establece el derecho al Ingreso Mínimo Garantizado proporcional, contemplado en el numeral 4.1 del anexo N° 8 del pliego de condiciones, considerando el Imag del año calendario en el que se registró el retraso.
Covi Honduras afirmó a este medio que el monto por Imag varía año con año, pero generalmente ronda los 8 millones de dólares, es decir, más de 200 millones de lempiras anuales, que el Estado debe pagar sin que la carretera reciba mantenimiento por parte del concesionario.
En retrospectiva, el Gobierno no ha cumplido con el pago de ese monto desde 2021; es decir, que al cierre de 2025 la deuda del Estado hondureño con Covi por no entregar el Canal Seco supera los 1,000 millones de lempiras.
LA PRENSA Premium intentó comunicarse con el actual ministro de la SIT, Aníbal Ehrler, para consultarle si en la administración del presidente Nasry Asfura se cumplirá el contrato de concesión y se transferirá la carretera a Covi, pero no respondió las llamadas ni los mensajes.