¿Aceptará usted los cambios?

Los cambios son inevitables y forman parte de la vida. Adaptarse a las transformaciones tecnológicas y personales permite descubrir nuevas oportunidades y obtener mejores resultados

Recuerdo que hace ya algunos años participé en una conferencia junto con otra persona. Yo usé una presentación en PowerPoint que incluía una película sensacional. El otro disertante me dijo que él no utilizaría el proyector “porque no creía en esa tecnología”. John F. Kennedy nos dijo: “El cambio es otra ley de la vida. Todos los que miran únicamente el pasado, sin duda se están perdiendo el futuro”.

El cambio es inevitable. Por ejemplo, nuestra edad cambiará. Y aunque nos resistamos al cambio, este se produce independientemente de nuestros deseos.

En los últimos 20 años, se ha transformado vertiginosamente el mundo en que vivimos. Por ejemplo, el lanzamiento del iPhone en 2007 y la consolidación de los sistemas móviles cambiaron la forma en que nos comunicamos, trabajamos y consultamos información. Las redes sociales y el streaming se consolidaron con la aparición de Facebook en 2004, YouTube en 2005, Twitter en 2006, Netflix en 2007, WhatsApp en 2009, Instagram en 2010 y TikTok en 2017. Y ahora irrumpió con éxito la inteligencia artificial. Lo más sensato, ante las rápidas transformaciones, es decidir aprender, adaptarse y terminar beneficiándonos.

Y hay que considerar que pareciera que los jóvenes nacen ya con un manejo eficaz de las tecnologías.

La población mundial ya alcanzó los 8,000 millones, a pesar de un descenso en las tasas de natalidad casi generalizado. La salud ha mejorado. Por ejemplo, Rotary, con su programa End Polio Now, ha eliminado casi totalmente la poliomielitis en el mundo. El ejercicio y la comida saludable hacen que la gente viva más años y de manera más productiva, como quizá nunca antes.

En lo personal, he vivido muchos cambios. Déjeme darle un ejemplo. Durante 49 felices años, tuvimos nuestras oficinas y nuestro salón de conferencias en el Hotel Honduras Maya. Ahí celebramos los quince años de mis hijas y de mis nietas, e incontables eventos Dale Carnegie. Con la pandemia, decidieron sacar a todos los inquilinos. Sin remedio, aceptamos el cambio, buscamos el moderno Hotel Florencia, en el bulevar Suyapa, y descubrimos que los participantes tenían un acceso mucho mejor. Acabamos mejorando en todo.

LO NEGATIVO: Reaccionar negativamente, resentirnos y oponernos a los cambios.

LO POSITIVO: Decidir cooperar, adaptarnos y beneficiarnos de los cambios.

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