Fernanda Jiménez murió por un error durante ataque armado en San José, Costa Rica
Joven identificada como Julissa Jiménez fue víctima inocente de un ataque armado en San José, Costa Rica, donde sicarios buscaban a otro hombre con antecedentes de amenazas.
- Actualizado: 21 de mayo de 2026 a las 15:56 -
Nuevos detalles han salido a la luz sobre el doble homicidio registrado la madrugada de este miércoles cerca del parque Morazán, en San José, Costa Rica, donde una joven nicaragüense perdió la vida tras quedar atrapada en un ataque dirigido contra otra persona.
El director a.i. del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, confirmó que el atentado iba dirigido contra un hombre de apellidos Sánchez Segura, de 30 años, quien aparentemente ya había recibido amenazas de muerte y sería el principal objetivo de los sicarios.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, la joven identificada como Julissa Fernanda Jiménez González, de 25 años, originaria de Jalapa, Nueva Segovia, no tenía relación con las amenazas ni con actividades ilícitas, por lo que fue considerada una víctima colateral del ataque.
El hecho ocurrió cuando la pareja salía de un estacionamiento público en el sector de El Carmen, cerca del parque Morazán. En ese momento fueron interceptados por dos sujetos a bordo de una motocicleta, quienes abrieron fuego contra el vehículo.
Según el reporte policial y videos de seguridad, los atacantes realizaron múltiples disparos, impactando el automóvil en al menos 19 ocasiones, mientras otras versiones indican que se habrían efectuado hasta 40 detonaciones con un arma calibre 9 milímetros.
En el vehículo también viajaba una tercera persona que resultó ilesa.
Las autoridades costarricenses indicaron que el conductor del vehículo habría sido el principal objetivo del ataque.
Presuntamente contaba con antecedentes de amenazas y estaría vinculado a actividades de narcomenudeo en la capital, aunque este extremo continúa bajo investigación.
En los videos también se observa a un vehículo cercano que, al percatarse del ataque, intenta intervenir embistiendo a uno de los motociclistas, provocando que los atacantes huyeran del lugar tras levantar la motocicleta.
El OIJ mantiene abiertas las investigaciones para esclarecer completamente el móvil del crimen y dar con el paradero de los responsables.
Familiares de la joven aseguraron que ella no tenía ningún vínculo con el hombre atacado, y que ambos solo se conocían como amigos.
Según relataron, la noche del hecho habrían salido de un concierto cuando fueron interceptados.
Una hermana de la víctima afirmó que Julissa era una persona ajena al conflicto.
Por su parte, la madre expresó en redes sociales su dolor por la tragedia, señalando que su hija había sido víctima de las circunstancias.
La joven deja a una niña en la orfandad.
Sánchez Segura, de 30 años.