Honduras
Acceso con registro
El próximo 30 de junio vencerá el subsidio eléctrico para 324,000 abonados con consumos mensuales iguales o inferiores a 150 kilovatios hora (kWh), quienes forman parte del grupo de beneficiarios que aún mantiene este apoyo estatal. Inicialmente, el subsidio alcanzaba a cerca de 900,000 usuarios del servicio eléctrico.
Con la finalización de esta etapa del beneficio, surge la expectativa sobre si el Gobierno continuará otorgando el subsidio bajo criterios más estrictos de focalización dirigidos a hogares en condición de pobreza extrema.
En mayo, tras la publicación del Decreto Ejecutivo 12-2026 sobre la focalización del subsidio eléctrico, el universo de beneficiarios se redujo de aproximadamente 900,000 a 324,638 usuarios, dejando fuera a más de 600,000 abonados.
Como resultado del modelo técnico de focalización, se determinó un universo aproximado de 324,638 beneficiarios, con el objetivo de optimizar la asignación de recursos públicos. El costo estimado de este esquema asciende a 217.9 millones de lempiras.
La medida tuvo aplicación inmediata. Más de 600,000 abonados que recibían la ayuda y que no calificaron bajo los nuevos criterios de vulnerabilidad económica dejaron de percibir el subsidio en mayo y comenzaron a pagar el valor total de su consumo eléctrico. En contraste, los 324,638 hogares focalizados mantuvieron el beneficio durante mayo y junio, con vigencia hasta el 30 de junio de 2026.
El Decreto Ejecutivo 12-2026 establece la continuidad del proceso de focalización del subsidio eléctrico. “La Enee, en conjunto con la Secretaría de Estado en el Despacho de Energía (SEN) y otras instituciones del sector público, deberán continuar con el proceso de profundización de la focalización de dicho subsidio para que el mismo sea recibido por las familias de ingresos precarios en pobreza extrema”, indica el documento publicado en La Gaceta.
El esquema de financiamiento del subsidio mantuvo su estructura de cofinanciamiento: el 60% del costo total es cubierto por la Secretaría de Finanzas (Sefin) y el 40% restante mediante mecanismos de subsidio cruzado dentro del sistema comercial de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee). Este último aporte recae sobre grandes consumidores y usuarios comerciales, con excepción de los clientes conectados a la red de baja tensión con consumos iguales o inferiores a 3,000 kWh, entre ellos las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
Debido a que el decreto establece la continuidad del proceso de focalización, especialistas consideran que el número de beneficiarios podría reducirse aún más. No obstante, estiman que el subsidio continuaría dirigido exclusivamente a hogares en condición de pobreza extrema.
Samuel Rodríguez, empresario de energía renovable, explicó que el subsidio cruzado representaba alrededor del 10% del valor total de la factura para los usuarios comerciales. Sin embargo, tras la reducción de beneficiarios de 900,000 a 324,000, ese impacto se redujo a cerca del 2%.
“Se puede decir que la tarifa eléctrica se vio como un instrumento de política social, lo cual para el sector comercial hacía que restara competencia en sus costos de producción de sus bienes y servicios y al final este sobre costo se termina transfiriendo a los usuarios de productos y servicios”, apuntó Rodríguez.
Uno de los artículos de la reforma eléctrica establece que las tarifas no deberán cargar a una categoría de usuarios costos atribuibles a otra categoría. Asimismo, señala que cuando el Estado decida subsidiar a los consumidores de bajos ingresos deberá hacerlo sin alterar las tarifas y sin afectar las finanzas del subsector eléctrico. En la práctica, esto elimina el subsidio cruzado que impacta a los grandes consumidores y al sector comercial.
“Los subsidios sociales deben financiarse con recursos fiscales del Estado, no mediante subsidios cruzados ocultos en la tarifa eléctrica; con esto se logra la transferencia fiscal y tarifas eficientes para todos los usuarios”, agregó Rodríguez.
LA PRENSA consultó a Héctor Corrales, comisionado presidente de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (Cree), sobre la continuidad del subsidio eléctrico.
“El subsidio lo define la Presidencia junto a la Secretaría de Energía; la focalización es un proceso continuo”, respondió.
Corrales confirmó que la reforma eléctrica elimina la figura del subsidio cruzado cuando se otorguen subsidios al consumo de energía.
“Se deja explícito que todo subsidio lo debe absorber Sefin porque hay muchas mociones en el Congreso condonando deudas o exonerando de pago. Entonces tiene que haber recursos identificados para eso”, aseveró Corrales.
Juan Carlos Sikaffy, expresidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), manifestó a este rotativo que probablemente el Poder Ejecutivo extenderá el subsidio, pero únicamente para las personas en pobreza extrema.
“El asunto es cómo llegar a esas personas sin beneficiar a gente que no necesita el subsidio; quizá ya encontraron la forma de focalizarlo”, expresó el empresario.
Miguel Aguilar, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Stenee), manifestó que están a favor de que el subsidio eléctrico continúe, pero focalizado en las familias en extrema pobreza.
“Todavía hay personas en pobreza que dicen no haber recibido el subsidio. El Gobierno no ha dicho, hasta ahora, que lo va a quitar, ni debería hacerlo; es un tema sensible y social”, sostuvo.
Aguilar también respaldó la eliminación del subsidio cruzado contemplada en la reforma eléctrica para evitar que represente una carga adicional para los grandes consumidores y usuarios comerciales.
Desde su implementación en 2022, entre 800,000 y 900,000 abonados mensuales recibieron el subsidio, lo que representó un desembolso promedio de entre 295 millones y 312 millones de lempiras. Sin embargo, informes de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (Cree) detectaron irregularidades, entre ellas usuarios con dos y hasta tres contadores recibiendo el beneficio.