Los trabajos de modernización y repotenciación en la Hidroeléctrica Cañaveral han contribuido a la recuperación del nivel del Lago de Yojoa, el único en Honduras; sin embargo, el aumento del caudal ha provocado inundaciones que han afectado viviendas y negocios ubicados en comunidades cercanas a la ribera.
La recuperación del Lago de Yojoa representa un beneficio ambiental para el ecosistema y para actividades económicas como la pesca y el turismo. No obstante, el incremento del nivel del agua ha generado afectaciones en zonas pobladas, lo que pone en evidencia la necesidad de implementar medidas de mitigación, una adecuada planificación territorial y una gestión integral del recurso hídrico.
Las obras de modernización y repotenciación, ejecutadas por la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) con apoyo del Gobierno de Japón, incluyen el reemplazo de turbinas, sistemas de control y equipos electromecánicos obsoletos por tecnología digital.
El objetivo es aumentar la eficiencia operativa de la central, mejorar la confiabilidad del sistema y fortalecer la generación de energía limpia en el país. El proyecto inició en noviembre y se prevé que concluya en febrero.
Miguel Aguilar, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Stenee), explicó a LA PRENSA que, aunque algunos sectores han cuestionado que los trabajos comenzaran durante el invierno, el cronograma fue consensuado con la empresa japonesa y se ejecutó cuando el equipo técnico y los materiales estuvieron disponibles.
“Los proyectos se deben hacer. La hidroeléctrica Cañaveral tiene más de 60 años y la de Río Lindo más de 50, por lo que es obligatorio realizar un overhaul en ambas centrales”, señaló Aguilar.
Detalló que a mediados de febrero entrará en operación una de las unidades en la central de Cañaveral, mientras la otra continuará en proceso de overhaul. “Con ese manejo del agua se podrá generar más energía en la central de Río Lindo. Mientras tanto, los técnicos japoneses están haciendo lo que se puede y de esa forma el nivel del Lago de Yojoa irá bajando gradualmente”, explicó.
El lago recupera su cauce natural
Aguilar sostuvo además que el Lago de Yojoa no se está “metiendo a las casas”, sino que “las casas se han metido al lago”, al considerar que el cuerpo de agua está recuperando su nivel natural. “Lamentablemente, hay personas que han construido a la orilla del lago y por eso se presenta este problema”, afirmó.
Desde el punto de vista técnico, el cierre parcial de la cortina de la Hidroeléctrica Cañaveral y la reducción del flujo de descarga a través del canal artificial de Peña Blanca han limitado temporalmente la salida de agua del Lago de Yojoa. Esta situación ha provocado un aumento sostenido del nivel del espejo de agua, generando inundaciones en zonas bajas y comunidades ribereñas.
En la comunidad Las Marías, al menos ocho viviendas han sido evacuadas y las familias afectadas han tenido que refugiarse con parientes o alquilar de forma temporal en otras zonas.
“Yo tengo dos casas abajo y están inundadas. Antes el agua llegaba a cierto nivel, pero no como ahora. Hay muchas personas molestas porque estos trabajos debieron hacerse en verano y no en invierno”, manifestó Braulio Mendoza, poblador de la comunidad Agua Azul Sierra, donde también se reportan viviendas afectadas.
En la comunidad El Novillo, la situación es más crítica: unas 150 casas han quedado incomunicadas y la única vía de acceso es por medio de lanchas de remo.
Rony Paz, residente de la comunidad Las Marías, indicó que varias familias se vieron obligadas a buscar refugio en casas de familiares o a rentar en otras zonas. “El lago va a bajar, no creo que el agua suba más”, expresó.
Las afectaciones también alcanzan al sector turístico. Andrea Pacheco, propietaria de un restaurante a orillas del lago, señaló que aunque son pocos, hay restaurantes, centros turísticos y hoteles inundados.
Ever Galeano, vicepresidente de la Asociación de Restaurantes del Lago de Yojoa, lamentó las pérdidas sufridas por propietarios de viviendas y negocios, aunque afirmó que el lago “solo está retomando su cauce natural”.
“Muchas veces quienes invadimos somos nosotros los seres humanos. La parte natural está ahí y el lago solo recobra lo que es de él”, expresó Galeano, quien coincidió en que los trabajos de modernización debieron ejecutarse durante la temporada seca.
Galeano agregó que 2025 fue un año complicado para el sector turístico, en contraste con 2024, debido al contexto político. “La esperanza es que este año sea mejor”, afirmó. Además, relató que durante cuatro meses, tras retirar muelles y murales construidos por los restaurantes, se registró una disminución considerable de clientes.
Una de las crecidas más altas en los últimos años
Alexis Oliva, director ejecutivo de la Asociación de Municipios para la Protección del Lago de Yojoa (Amuprolago), explicó a LA PRENSA que la recuperación del lago es un fenómeno temporal, pero positivo desde el punto de vista ambiental. Detalló que el Lago de Yojoa es actualmente una cuenca controlada, sin salidas naturales, cuya descarga se realiza de forma artificial a través de un canal, lo que permite la generación de energía limpia.
Entre las hidroeléctricas El Cajón, Río Lindo y Cañaveral se genera más del 23% de la energía limpia del país.
“La recuperación del caudal del Lago de Yojoa es un proceso natural, forzado en este momento por las reparaciones de la maquinaria hidroeléctrica. Actualmente, el lago se encuentra por encima de los 638.15 metros sobre el nivel del mar; posiblemente esta sea una de las crecidas más altas registradas en muchos años”, señaló Oliva.
Indicó que los niveles operativos del Lago de Yojoa oscilan entre los 631.5 y 637.5 metros sobre el nivel del mar, medidos sobre el espejo de agua utilizado para la generación de energía.
Oliva subrayó que muchas de las construcciones afectadas se encuentran dentro de un bien nacional, por lo que consideró que esta situación debe servir de reflexión para que el Estado, a través de las instituciones competentes, fortalezca la regulación de edificaciones en la zona. “No nos alegra que las personas pierdan sus inversiones, pero sí que el lago recupere su caudal, aunque sea de forma momentánea”, afirmó.
En redes sociales, ciudadanos han recordado que décadas atrás el Lago de Yojoa alcanzaba niveles más altos. “En los años 80 el lago incluso inundaba la carretera”, escribió un usuario.