Honduras
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Desde hace dos meses, la Secretaría de Energía está a la espera de la no objeción del informe técnico por parte del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) sobre el diseño y la construcción de la represa multipropósito El Tablón, sobre el río Chamelecón, en Quimistán, Santa Bárbara.
Esta situación ha impedido continuar con el proceso de evaluación económica de las tres empresas que cumplieron con los requisitos de las ofertas técnicas en la licitación pública internacional para el diseño final y la construcción del proyecto.
Se trata del Consorcio Propensa (México), China Gezhouba Group No. 3 Engineering Co., Ltd. (China) y el Consorcio Yellow River–Eterna (Honduras–China), que ya habían avanzado a la siguiente etapa del proceso, correspondiente a la apertura de las ofertas económicas.
En cuanto a la supervisión del proyecto, las empresas que calificaron en la evaluación de ofertas técnicas y pasaron a la evaluación económica son el Consorcio INYPSA CW-INTERTECHNE (España–Brasil), el Consorcio EPTISA-META-MMP (España–India), el Consorcio ACI-INTEGRAL (Honduras–Colombia) y Técnica y Proyectos S.A. (TYPSA), de España.
De acuerdo con la evaluación de las ofertas económicas, la empresa seleccionada es el Consorcio INYPSA CW-INTERTECHNE, quedando pendiente la negociación del contrato.
Debido a que la etapa de evaluación económica de las tres empresas que calificaron para el diseño y la construcción de El Tablón permanece detenida, los procesos relacionados con la supervisión del proyecto también se encuentran en pausa.
Esta información formó parte de la presentación realizada por Erick Tejada, ministro de Energía, ante empresarios y representantes de la sociedad civil de la zona norte, en la que explicó en qué etapa deja el Gobierno de Xiomara Castro las licitaciones de la represa El Tablón, proyecto que busca reducir el impacto de las inundaciones en el Valle de Sula.
“Nosotros vamos a dejar el proyecto en esa etapa. Se va a recomendar un sitio de presa y, sobre eso, deben completarse algunos estudios”, dijo Tejada.
El funcionario saliente recordó que el historial del proyecto se remonta a 1986, con estudios de factibilidad realizados desde 2007. No obstante, aseveró que es durante el actual gobierno cuando se ha logrado avanzar con mayor rapidez, razón por la cual empresarios de la zona norte pidieron que los estudios no queden engavetados y que el próximo gobierno, encabezado por Nasry Asfura, dé continuidad al proyecto.
Los estudios han representado un costo aproximado de 7 millones de dólares (unos 184.73 millones de lempiras) para el Estado hondureño.
“Es una decisión política, no técnica, del BCIE. Están esperando, asumo yo, los resultados de las elecciones. Si el nuevo gobierno decide cambiar el sitio de la presa o los diseños, eso significaría retrasar el proyecto dos años, porque habría que rehacer los estudios”, agregó Tejada.
El proyecto estaría ubicado en el río Chamelecón, en el departamento de Santa Bárbara, en el límite entre los municipios de Quimistán y San Marcos. El sitio óptimo para la presa se localizaría aproximadamente 13.2 kilómetros aguas arriba del punto considerado en el estudio de factibilidad de 2007, elaborado por SNC-Lavalin, con el fin de evitar la inundación del poblado de La Ceibita y del puente que conecta la carretera Ruta Nacional 20 con la CA-4.
Según la actualización del estudio de factibilidad y el diseño básico del proyecto, a cargo de la firma consultora Lombardi, los municipios afectados serían Quimistán, San Marcos y Petoa. En Quimistán, la afectación social estimada es de 167 viviendas; en San Marcos, 260; y en Petoa, tres.
Tejada insistió en que “nuestra sugerencia es que se continúe el proceso, que el BCIE otorgue la no objeción, se abran las ofertas económicas y se inicie la contratación relacionada con el plan de reasentamiento y la supervisión de la construcción”.
El informe indica que el estudio actual estima una afectación de 23,000 hectáreas, de las cuales 14,000 son agrícolas, así como dos mil viviendas.
En la presentación de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) se destacó que la ubicación de la presa y la altura del embalse fueron seleccionadas tras analizar 216 alternativas correspondientes a siete sitios, con variaciones en las alturas y combinaciones de presas en cascada a lo largo del río Chamelecón. La opción elegida fue la zona conocida como Los Limones, por presentar una menor afectación social.
El Tablón promete reducir en un 43% el riesgo de inundaciones provocadas por el río Chamelecón en el Valle de Sula. Además, permitiría el abastecimiento de agua potable y para riego agrícola, especialmente en épocas de sequía, y aportaría 13.4 megavatios de potencia firme al Sistema Interconectado Nacional. Se estima que el proyecto generaría 7,475 empleos directos y 22,248 empleos indirectos.
En los 12 municipios del Valle de Sula, unas 658,700 viviendas resultarían beneficiadas y se evitaría la pérdida de 200,000 hectáreas de tierras productivas, entre ellas cultivos de palma africana, caña de azúcar, banano y agricultura tecnificada.
Karim Qubain, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), señaló que el Valle de Sula representa una parte fundamental de la economía nacional, por lo que consideró prioritario que se construya la represa El Tablón, al igual que los proyectos Los Llanitos y Jicatuyo.
“Nunca hemos estado tan cerca de ejecutarlo. Hemos esperado 40 años y, cada vez que entra un nuevo gobierno, se hacen nuevos estudios y se pospone el proyecto. Es una obra para el bienestar del país”, expresó Qubain.
El dirigente empresarial aseguró que desde la CCIC promoverán ante el nuevo gobierno la continuidad del proyecto.
A juicio de los empresarios, es clave avanzar en la socialización y alcanzar consensos con los municipios involucrados, especialmente con Quimistán, donde propietarios de tierras han manifestado oposición.
“Es un dilema, porque unos se verán beneficiados y otros afectados. Hay que socializar, convencer y pagar lo justo, porque el mayor temor es que no se indemnice de acuerdo con el valor real de las tierras productivas”, declaró Germán Pérez Destephen, exministro de Agricultura y Ganadería.
Osmin Bautista, experto en desarrollo y construcción, coincidió en la importancia de la socialización y expresó su expectativa de que sea una prioridad para el gobierno entrante.
“Se ha hecho un gran esfuerzo y vale la pena que continúe. Esperamos que este gobierno, encabezado por alguien que conoce el sector construcción, le dé un empuje al proyecto”, señaló.
Leonardo Pineda, miembro de la Mesa de Ordenamiento Territorial de San Pedro Sula, explicó que desde el inicio la Secretaría de Energía debió realizar un proceso de socialización con las comunidades de la cuenca alta, al ser las más afectadas.
“No se hizo la socialización hasta que ya estaban los diseños, y eso ha derivado en un problema. Puede ocurrir que el proyecto continúe tal como está, que el nuevo gobierno plantee una idea distinta o que se hagan ajustes combinando ambas visiones”, detalló.
La inversión estimada por la Secretaría de Energía para El Tablón supera los 311 millones de dólares, financiados mediante un préstamo del BCIE con una tasa de interés del 7.25% anual, a un plazo de 20 años y con cinco años de gracia. La construcción tendría una duración aproximada de cuatro años.
Durante su participación en el programa Frente a Frente, días antes de las elecciones, Nasry Asfura, ahora presidente electo para el período 2026-2029, manifestó que la represa El Tablón es necesaria para el control de inundaciones en el Valle de Sula, aunque cuestionó su costo en relación con la generación eléctrica.
“Debemos concentrarnos en hacer una cortina que retenga y regule el embalse, liberando el agua necesaria para evitar inundaciones y que también sirva para irrigación. No quiero decirle al Valle de Sula que no se va a hacer, pero habrá un rediseño”, manifestó.
Asfura estimó que una obra de control de inundaciones podría requerir una inversión cercana a 110 millones de dólares, complementada con dragados, canales y otras obras adicionales.