Una misión de inversionistas de alto nivel procedente de Medio Oriente llegó por primera vez a Honduras en un vuelo privado con el objetivo de evaluar y concretar una cartera de inversiones valorada entre 1,000 millones y 2,000 millones de dólares.
La delegación internacional representa a consorcios financieros vinculados a Shaikh Saud Bin Salman Bin Ali Al-Khalifa, integrante de la familia real del Reino de Bahréin.
De acuerdo con la información proporcionada, el interés de inversión se concentra en tres áreas estratégicas: el fortalecimiento de la soberanía sanitaria, la producción independiente de combustibles y la modernización de los servicios de conectividad digital del Estado.
Las iniciativas analizadas formarían parte de una agenda de desarrollo orientada a impulsar infraestructura y capacidades consideradas prioritarias para el país.
El acercamiento económico es resultado de un proceso de negociación y promoción de país que se ha extendido por más de un año y medio, con el objetivo de atraer el interés de inversionistas vinculados a la monarquía del Golfo Pérsico.
Los promotores de la iniciativa confirmaron que el portafolio inicial de proyectos registra avances técnicos significativos, incluida la obtención de licencias regulatorias consideradas indispensables para su desarrollo.
La ejecución de los fondos quedará sujeta a los procesos de aprobación del Poder Ejecutivo y a la posterior firma de los memorandos de entendimiento correspondientes.
Propuesta para el sector salud
Renju Chakkappan, director ejecutivo de las corporaciones de la familia real de Bahréin, explicó que el primer eje de inversión contempla una transformación estructural del mercado de medicamentos mediante la instalación de un laboratorio y una planta farmacéutica que, según los inversionistas, sería la más grande de Centroamérica.
El modelo de negocio plantea una alianza estratégica con el Estado hondureño, bajo la cual el Gobierno recibiría una participación accionaria sin realizar aportes financieros directos.
La planta tendría como objetivo abastecer al sistema sanitario nacional y contribuir a la reducción de los costos de adquisición de medicamentos e insumos esenciales.
De forma complementaria, el grupo proyecta un programa de modernización tecnológica hospitalaria que comenzaría con la donación de equipos de diagnóstico avanzado para la red pública de salud.
El plan también incluye la habilitación de una plataforma de telemedicina con interconexión internacional para fortalecer la continuidad de los servicios médicos durante contingencias o interrupciones operativas en centros asistenciales, comenzando por el Hospital Escuela.
"Queremos hacer una inversión en salud, montar la fábrica laboratorio de medicamentos más grandes de Centroamérica, tratando de hacer una alianza con el Gobierno, donde sin inversión del Gobierno se le cedan acciones para que el país tenga acceso inmediato y al menor costo posible", detalló Renju Chakkappan.
El ejecutivo aseguró que el proyecto permitiría una reducción de entre el 20% y el 30% en los costos de las compras institucionales de medicamentos realizadas por el Estado.
Asimismo, afirmó que se generarían ingresos para el país mediante la comercialización regional de los productos y una reducción de la dependencia de importaciones farmacéuticas.
Refinería en la zona norte
El segundo componente del plan consiste en la construcción de una refinería de petróleo de alta capacidad en la zona de Puerto Cortés y Omoá.
Según los representantes de la delegación, la planta tendría la capacidad de procesar alrededor de 200,000 barriles diarios de crudo para abastecer el mercado nacional de gasolina, diésel, búnker y asfalto.
Los inversionistas indicaron que el proyecto ya cuenta con licenciamiento ambiental aprobado, aunque no se presentaron detalles adicionales sobre el proceso de autorización.
"Es una refinería de petróleo, ya se cuenta con la licencia ambiental para la refinería de petróleo y se piensa montar una refinería para procesar 200,000 barriles diarios más o menos", precisó Renju Chakkappan.
De acuerdo con los promotores, el procesamiento local de crudo permitiría reducir la dependencia de combustibles refinados importados y fortalecer la seguridad energética nacional.
También sostienen que la operación generaría beneficios económicos mediante la sustitución de importaciones y la eventual exportación de derivados hacia otros países de Centroamérica.
Plataforma de visa electrónica
La tercera propuesta consiste en la implementación de una plataforma de visa electrónica (e-Visa), destinada a agilizar el ingreso de turistas y empresarios procedentes de países de Medio Oriente.
Según la delegación, el sistema permitiría reducir los trámites que actualmente deben realizar ciudadanos de esa región en terceros países para obtener visas hondureñas, facilitando el intercambio comercial y turístico.
"También hay una propuesta ya del Gobierno para que analicemos la construcción y remodelación del puerto en Trujillo", apuntó Renju Chakkappan.
Reuniones con autoridades y sector privado
La agenda de la delegación incluyó reuniones con representantes del sector privado para explorar alianzas con grupos empresariales hondureños.
Asimismo, los inversionistas sostuvieron encuentros con autoridades gubernamentales para presentar los alcances de los proyectos, que, según sus estimaciones, podrían generar entre 700 y 1,000 empleos directos en una primera etapa.
El portavoz corporativo indicó que los equipos técnicos internacionales están preparados para regresar a Honduras en un plazo aproximado de dos semanas una vez que se concrete una reunión oficial con la Presidencia de la República.
Tomás Zambrano, El presidente del Congreso Nacional, y la designada presidencial María Antonieta Mejía han coordinado los primeros acercamientos logísticos para facilitar el establecimiento formal de las operaciones en el país.
"Si el gobierno da el apoyo y el presidente dice que sí, nosotros estaríamos aquí de nuevo a firmar todos los documentos, si es necesario, la próxima semana o la subsiguiente", enfatizó Renju Chakkappan.