San Pedro Sula, Honduras
Circula en redes sociales un video que muestra una simulación de un ataque militar sobre la isla Conejo, en el que varios supuestos helicópteros con la bandera de El Salvador sobrevuelan el islote, disparan y provocan masivas explosiones en ese territorio.
No obstante, la secuencia es un deepfake, es decir, un contenido falso creado con inteligencia artificial (IA), según constató EH Verifica.
“El Salvador responde a isla Conejo”, dice la descripción de una publicación en TikTok, visualizada más de 73,000 veces desde el 21 de julio de 2026.
La isla Conejo volvió al centro del debate entre Honduras y El Salvador luego de que el presidente hondureño, Nasry Asfura, visitara el territorio el 14 de julio de 2026 para conmemorar el 57 aniversario del cese de hostilidades de la Guerra de 1969 entre ambos países.
Según informó LA PRENSA, Asfura señaló durante el acto que la visita representaba una reafirmación de la soberanía hondureña sobre isla Conejo y destacó la importancia de recordar el conflicto de 1969.
Tras la visita presidencial, surgieron reacciones y publicaciones en redes sociales que especulaban sobre un posible conflicto entre Honduras y El Salvador por la soberanía del islote.
Ante estas versiones, el presidente salvadoreño Nayib Bukele se pronunció el 19 de julio de 2026 y descartó una confrontación entre ambos países por isla Conejo. El mandatario salvadoreño aseguró que no habría un enfrentamiento contra “un pueblo hermano” por ese territorio, según reportó LA PRENSA.
La disputa por isla Conejo está vinculada al conflicto entre Honduras y El Salvador ocurrido en 1969, conocido como la Guerra de las 100 Horas. El enfrentamiento tuvo como antecedentes diferencias territoriales, políticas y migratorias entre ambos países.
Después del conflicto, ambos países avanzaron en procesos diplomáticos para resolver sus diferencias fronterizas.
En 1992, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) emitió un fallo sobre la delimitación terrestre, insular y marítima entre Honduras y El Salvador, resolviendo varios puntos de la controversia fronteriza.
Fabricado con IA
Una búsqueda inversa en Google no arrojó resultados oficiales ni publicaciones de medios de comunicación que evidencien que el video corresponda a un hecho real.
Un análisis visual realizado por LA PRENSA Verifica identificó varias anomalías en la secuencia, características de contenidos generados con inteligencia artificial.
En primer lugar, la escala de las explosiones y la humareda en la isla es desproporcionada respecto a los disparos o las armas mostradas.
Las trazadoras de fuego aparecen como líneas sólidas que caen directamente en picada, sin seguir una trayectoria balística real correspondiente a un arma de ese tipo.
Las hélices y los movimientos de vuelo carecen de una inercia real, característica común en el desplazamiento de este tipo de aeronaves. Además, los helicópteros vuelan a corta distancia entre sí sin verse afectados por las turbulencias o por las explosiones.
En la toma del soldado, las banderas y los parches del uniforme presentan distorsiones en las letras y los bordes, además de cambiar de apariencia entre una toma y otra.
Los rostros y los brazos de los supuestos militares muestran una piel demasiado lisa, sin generar arrugas ni sombras acordes con el movimiento de la luz solar.
En las tomas aéreas de la isla en llamas, el fuego se expande de manera uniforme por toda la superficie, como si la roca y el agua estuvieran ardiendo, en lugar de concentrarse únicamente en la vegetación, una característica frecuente en contenidos sintéticos.
Además, la herramienta Hive Moderation, especializada en la detección de contenidos generados con inteligencia artificial, determinó que existe un 92.7% de probabilidad de que la secuencia haya sido creada digitalmente.
Este porcentaje evidencia que el video no corresponde a un hecho real.
En conclusión, es falso que helicópteros militares salvadoreños hayan atacado la isla Conejo. El video que circula en redes sociales no corresponde a un hecho real, sino a una secuencia generada y manipulada con inteligencia artificial que simula un enfrentamiento militar inexistente.