Así ocurrió el crimen del periodista hondureño Aníbal Barrow en 2013
El periodista fue privado de su libertad en San Pedro Sula y localizado muerto 16 días después en una zona de Villanueva, Cortés
- Actualizado: 16 de septiembre de 2026 a las 14:36 -
El periodista hondureño Aníbal Barrow fue privado de su libertad el 24 de junio de 2013, cuando se desplazaba por el sector del Estadio Olímpico Metropolitano de San Pedro Sula, Cortés. El comunicador tenía 58 años y era presentador del programa televisivo “Aníbal Barrow y nada más”.
De acuerdo con las investigaciones, Barrow fue interceptado por varios individuos mientras viajaba en su vehículo. Posteriormente, el automóvil fue encontrado abandonado en las cercanías de la zona El Polvorín, donde las autoridades localizaron manchas de sangre y un impacto de bala.
El hallazgo del vehículo generó un amplio operativo de búsqueda, debido a que durante los primeros días se manejó la hipótesis de que el periodista había sido secuestrado. Equipos policiales y militares realizaron acciones en distintos sectores de Cortés para tratar de establecer su paradero.
La investigación avanzó después de la captura de varios sospechosos. Uno de los implicados comenzó a colaborar con el Ministerio Público y proporcionó información sobre el lugar donde habría sido llevado el comunicador y la forma en que ocurrió el crimen.
El 10 de julio de 2013, después de 16 días de búsqueda, el cuerpo de Aníbal Barrow fue encontrado en una laguna ubicada en el municipio de Villanueva, Cortés.
El cadáver estaba en una zona de difícil acceso y fue recuperado por las autoridades para realizar las diligencias forenses correspondientes.
Según la versión brindada por un testigo protegido que estuvo vinculado con el hecho, Barrow murió poco tiempo después de ser privado de su libertad. La declaración señalaba que el periodista recibió un disparo en la sien izquierda.
En el proceso judicial fueron acusados Héctor Noé Baquedano Galindo, quien también utilizaba el nombre de Cristian Alexander Menjívar Díaz y era conocido como “El Gordo”; José Hernán Díaz Mejía, alias “El Choco”; Gustavo Armando Durán Banegas, e Ibis Laurent Lara Pereira.
El testigo protegido, que se convirtió en una de las pruebas más importantes en el caso, expresó que vio a Denis Omar Ramírez Martínez con el anillo de plata grueso que era del periodista Aníbal Barrow después del asesinato.
El testigo relató que el 24 de junio de 2013 vio cuando Gabriel Armando Castellanos, alias Chele, y otro llamado Eder salieron de la colonia Siboney, de Villanueva, para reunirse con Héctor, alias Gordo; Marvin y el Caballo para matar a un viejo.
Según las investigaciones, los hombres fueron contratados por Gabriel Armando, alias Choco, que vivía en la colonia Santa Martha, de San Pedro Sula, quien les pagó 400,000 lempiras para asesinar al periodista Aníbal Barrow.
José Hernán Díaz Mejía fue acusado por asesinato, robo agravado, posesión ilegal de armas y asociación ilícita, mientras que Gustavo Armando Durán Banegas enfrentó cargos por asociación ilícita, encubrimiento y posesión ilegal de armas.
El Ministerio Público sostuvo que Baquedano Galindo tenía participación como cabecilla de una estructura criminal. En su caso, los delitos atribuidos incluyeron asesinato, robo agravado, uso indebido de nombre y asociación ilícita.
Por su parte, Ibis Laurent Lara Pereira fue procesada por el delito de encubrimiento. Los cuatro acusados fueron llevados a juicio y el proceso concluyó con condenas por su participación en distintos hechos relacionados con el asesinato del periodista.
En agosto de 2017, el Ministerio Público informó que Héctor Noé Baquedano Galindo recibió una condena de 55 años de reclusión. José Hernán Díaz Mejía fue condenado a 49 años y cuatro meses, mientras que Gustavo Armando Durán Banegas recibió una pena de 20 años y 10 meses.
Ibis Laurent Lara Pereira fue condenada a tres años de reclusión por encubrimiento. Las sentencias correspondieron a los delitos que el tribunal consideró acreditados durante el juicio, aunque el caso también dejó preguntas sobre posibles autores intelectuales y el motivo del crimen.
Por su parte, Armando Castellanos Pérez fue declarado culpable en un juzgado de la Niñez de San Pedro Sula por su participación en el asesinato. Debido a que era menor de edad al momento de los hechos, recibió una pena de ocho años de internamiento.
El caso volvió a ser mencionado en febrero de 2024 durante el juicio por narcotráfico contra el expresidente Juan Orlando Hernández en una corte federal de Nueva York. En ese proceso, Devis Leonel Rivera Maradiaga, alias “El Cachiro”, afirmó que “Los Cachiros” decidieron asesinar a Barrow porque, según su declaración, el periodista “hablaba mal” de la estructura criminal.
Rivera Maradiaga declaró que contrataron a un sicario, pero aseguró que este “mató a la persona equivocada”. También negó haber torturado personalmente a Barrow y dijo que la persona a la que torturó fue un secuestrador. Estas afirmaciones fueron presentadas como parte de su testimonio en el contrainterrogatorio realizado por la defensa de Hernández.
El relato de “El Cachiro” incorporó una versión sobre la posible autoría intelectual del crimen, distinta de las condenas dictadas en Honduras contra los participantes procesados.