Eduardo Oviedo, ministro de Energía, anunció que el gobierno revisará el subsidio a la energía eléctrica implementado durante la administración de Xiomara Castro, con el objetivo de focalizarlo de manera más eficiente.
El subsidio establece que los hogares con un consumo mensual igual o inferior a 150 kilovatios hora (kWh) no pagan por el servicio de energía eléctrica. Sin embargo, el nuevo titular de Energía aseguró que el beneficio no está correctamente direccionado y que, después de abril, podrían introducirse cambios.
Oviedo indicó que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) mantiene una deuda de “105 mil millones de lempiras y las pérdidas andan en el orden del 38%. 800 millones de dólares es la deuda a los generadores”.
En relación con el subsidio, explicó: “Por el momento el subsidio se autorizó por tres meses más y hay que revisarlo porque creemos que va dirigido a personas que no deberían recibirlo”.
El funcionario agregó que existe un subsidio aprobado en 2017 que cubre a unas 100,000 personas y que “sí está bien analizado en la parte socioeconómica, dirigido exactamente a los beneficiarios”. En contraste, señaló que con el subsidio actual “muchas personas lo reciben y no califican, por lo que se necesita un análisis más detallado”.
El beneficio impulsado por el gobierno de Xiomara Castro alcanza a unas 900,000 familias; no obstante, hay sectores que tienen capacidad de pago, por lo que se realizará una revisión, reafirmó el ingeniero.
El pasado 29 de enero, durante una conferencia en Casa Presidencial, el gobierno anunció la prórroga de los subsidios a la energía eléctrica y a los combustibles hasta el 30 de abril de 2026. La decisión fue oficializada mediante decretos ejecutivos firmados por Nasry Asfura el 27 de enero de 2026.
El sector empresarial considera que el subsidio debe ser revisado y focalizado, de manera que se reduzca de 900,000 a 300,000 familias que realmente lo necesiten por su condición de pobreza.
Javier Pineda, presidente de la Asociación Nacional de Medianos y Pequeños Industriales de Honduras (Anmpih), dijo a LA PRENSA que el subsidio representó una carga para las mipymes, que debían asumir parte del costo, sumado al alto precio de la energía y a los constantes apagones, factores que reducen la competitividad de la pequeña industria.
Juan Carlos Sikaffy, expresidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), declaró que, de continuar el subsidio, este debe estar bien focalizado en quienes realmente lo necesitan, unas 350 mil familias, y no en 900 mil, como se venía aplicando.