Los maestros que aprobaron el concurso docente 2025 podrían verse afectados, luego de que las actuales autoridades de la Secretaría de Educación informaran que analizan anular el proceso por supuestas irregularidades.
Arely Argueta, ministra de Educación, dio a conocer que el proceso, desarrollado en septiembre del año pasado, será analizado por el personal legal de la institución para determinar su vigencia. “En este momento estamos estudiando la situación para ver si sigue vigente o lo podemos anular, ya que tiene vicios de nulidad”, dijo la funcionaria.
De acuerdo con Argueta, una de las irregularidades detectadas hasta el momento es que no se tomaron en cuenta los listados de prelación para asignar o dar nombramiento de plazas a los profesores que lograron la nota de aprobación.
“No se ha estado trabajando con la correlatividad que tiene cada docente; parece que se ha nombrado al que está al final del listado. Por ejemplo, el que está en el tercer lugar no ha sido nombrado, pero sí se ha nombrado el que está en el lugar 84”, detalló.
Otra de las inconsistencias señaladas es que el proceso no se realizó en la fecha que establece el Estatuto del Docente Hondureño y su reglamento.
La normativa indica que “los concursos generales de docentes se efectuarán del 20 al 30 de enero de cada año en el lugar que designe la junta de selección respectiva”.
Sin embargo, en 2025 el proceso comenzó siete meses después de lo establecido en la normativa. En agosto, la Junta Nacional de Selección Docente de ese entonces convocó a concurso y aplicó las pruebas a inicios de septiembre.
A inicios de este año, previo a la salida de las autoridades anteriores, se otorgaron al menos 200 nombramientos de profesores. Por lo anterior, las actuales autoridades verificarán la información de cada caso para determinar su legalidad.
Las autoridades estudian el proceso para definir qué pasará con los docentes nombrados mediante el concurso, expresó la titular de Educación.
Habrá malestar en los docentes
Otra de las supuestas irregularidades, denunciada desde la Secretaría de Educación, es el manejo de la plataforma del concurso docente por parte de un hijo de un presidente de un colegio magisterial. La denuncia apunta a posibles conflictos de interés, transparencia y legalidad en el proceso de selección de docentes.
El hecho de que la plataforma del concurso, que debe ser imparcial, haya estado bajo el manejo de un familiar directo de un presidente de un colegio magisterial genera sospechas de favoritismo o influencia indebida, señalaron empleados de la secretaría.
Consultada al respecto, Argueta manifestó que “nuestro equipo de abogados está revisando todas esas situaciones que han estado sucediendo y a las personas que tengan responsabilidad se les hará el trámite correspondiente, como lo dice la ley”.
Gerardo Solano, representante del Colegio Profesional Unión Magisterial de Honduras (Coprumh), indicó que las autoridades deben investigar las denuncias antes de determinar si se anula o no el proceso.
Sin embargo, advirtió sobre la molestia que podría generarse entre los docentes que aprobaron si se llega a invalidar el concurso. Solano recomendó que, para futuros concursos, el proceso sea asignado a profesores jubilados o a una terna de expertos sin intereses vinculados al procedimiento.
Concurso docente
Durante el proceso participaron cerca de 27,000 docentes a nivel nacional. De ellos, el 35% —unos 9,000— ya forman parte del sistema educativo público, pero buscaban ascender de puesto. El resto aspiraba a ingresar por primera vez al sistema educativo mediante la obtención de una vacante.
Aunque Ruth Espinoza, en ese momento exdirectora de Talento Humano de la secretaría y presidenta de la Junta Nacional de Selección Docente, informó en conferencia de prensa que se darían a conocer los resultados del concurso, estos no fueron publicados.
En los colegios magisteriales se denunció una reprobación masiva de docentes, mientras que quienes aprobaron lo hicieron con notas bajas.
Según la dirigencia magisterial, entre el 60% y el 70% de los educadores reprobaron el examen de conocimientos, especialmente en áreas fundamentales.
En los últimos años, los concursos docentes en Honduras han enfrentado denuncias por presunta falta de transparencia, incluyendo supuesta venta de plazas, uso de documentos falsificados, manipulación política y asignaciones irregulares.
Entre las irregularidades señaladas figuran cambios de horario sin consentimiento, extravío de documentos y exclusión de plazas pese a haber aprobado las pruebas.