"Iván prometió pagar hasta el último centavo, pero siento que nos manipula": Socios de Koriun

A 12 meses del escándalo financiero de Koriun, clientes afirman que el principal implicado, desde prisión, les envía mensajes pidiendo respaldo masivo para presionar por su liberación

Iván prometió pagar hasta el último centavo, pero siento que nos manipula: Socios de Koriun
Tegucigalpa, Honduras.-

Un año después de que estallara la estafa piramidal de Koriun Inversiones, miles de afectados permanecen en la incertidumbre y depositan su esperanza en la promesa de su gerente, Iván Velásquez, quien asegura -dicen las víctimas- que “al recuperar su libertad devolverá el dinero invertido”.

El discurso, cuentan varios afectados, va acompañado de un llamado a la unidad de los cerca de 35 mil socios para ejercer presión social y lograr su excarcelación.

"Él nos ha dicho que confiemos y que lo apoyemos, al final usted recuerde que fue el Gobierno el que se metió porque Iván había cumplido con lo que prometió", mencionó un inversionista cholomeño, aunque obvió el hecho que no hay rastro de 300 millones de lempiras que, según las autoridades, quedaron en poder de Velásquez.

LA PRENSA Premium conversó con diversos grupos de socios, algunos de Choloma y otros de Choluteca (ciudades donde operaba la financiera), quienes están divididos entre quienes aún respaldan a Velásquez y quienes exigen que el proceso judicial continúe sin interferencias.

Elizabeth (nombre ficticio), una madre de familia que invirtió los ahorros de más de diez años, aseguró que ha recibido mensajes reenviados en grupos de socios, donde "dicen que Iván prometió pagar hasta el último centavo si sale libre, que el problema es que estando preso no puede mover el dinero", relató.

"Uno quiere creer. Mire, ustedes saben que varía gente se endeudó y quedó prácticamente en la calle por esa empresa y escuchar que nos van a devolver el dinero después de tanto tiempo no le niego que da esperanzas, pero siento que nos están manipulando", mencionó.

"Quiere que los 35 mil salgamos a protestar y que se exija que lo liberen, que tenemos que demostrar que somos miles, que el pueblo está con él. Miré yo la verdad ya perdí las esperanzas, ya a este tiempo yo sé que no nos van a devolver nada, la gente es que se engaña, pero yo tonta no soy, ya mis 250 mil lempiras los hago perdidos", agregó.

Don Juan Brevé, otro socio que sacó dos préstamos bancarios para invertir en Koriun, cuestionó que “si el dinero existiera, ¿por qué dependería de que él —Iván— esté libre? Eso es lo que muchos ya empezamos a preguntarnos”, dijo

Por su parte, Saidy Rodríguez, una comerciante sureña que invirtió el capital de su negocio, consideró que el discurso busca tocar la desesperación de las víctimas.

"Nos hablan de fe, de lealtad, de que somos una familia. Pero como le digo a los cipotes (sus hijos): una familia no juega con el dinero del trabajo de la gente. Yo siento que nos quieren usar, yo no me sumo a esa campaña", agregó.

Desde pequeños comerciantes hasta ganaderos y funcionarios públicos confiaron sus recursos a Koriun Inversiones.

Un año de incertidumbre

35,000

socios

tenía Koriun Inversiones a nivel nacional

El caso Koriun Inversiones salió a la luz hace un año, exactamente el 16 de febrero de 2025, cuando LA PRENSA Premium publicó una investigación que mostraba que la financiera era un boom en Choloma, donde ante el cierre de varias maquilas, sus trabajadores optaban por invertir sus prestaciones en la empresa que prometía una rentabilidad del 5% semanal, es decir, un 20% al mes.

Un día después, la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) emitió una circular para advertir a la población no invertir en la empresa, ya que los recursos entregados a Koriun no estaban protegidos por el Fondo de Seguro de Depósitos (Fosede).

Las autoridades del Ministerio Público intervinieron tras detectar un esquema que presuntamente operaba sin los permisos legales correspondientes y con características similares a un modelo piramidal.

Tras un allanamiento, se encontraron en poder del gerente de la empresa, de varias sucursales y en las cuentas bancarias alrededor de 421 millones, que luego habrían sido devuelto a algunos ahorrantes por el propio gerente de la empresa, aunque no hay registros de ello y se sospecha que dejó bajo su poder unos 300 millones de lempiras.

Aun así, un cálculo realizado por LA PRENSA indica que la inversión total que captó sería de más de 5 mil millones de lempiras.

Días después, las autoridades encontraron 1.8 millones de lempiras escondidos en el techo de la oficina del gerente, junto a 350 mil lempiras que estaban escondidos en un cuarto de una casa en la aldea El Porvenir, de San Manuel, Cortés.

Ese dinero estaría en poder del Ministerio Público como evidencia del caso, según reveló el exdirector de la institución, Marco Antonio Zelaya.

“Ese dinero está como evidencia del Ministerio Público del caso Koriun, la Oabi recibió 14 carros, una sociedad mercantil de comerciante individual y un terreno de 300 varas cuadradas en Choloma. Ahora es el nuevo Gobierno que tendrá que ver el asunto, pero la Oabi solo recibe y entrega por orden judicial”, expresó.

Lo que dice Zelaya indica que el proceso de venta de los bienes de Koriun para resarcir a las víctimas (con los pocos fondos o bienes que quedan) depende del proceso de privación de dominio, aunque no parece que ese patrimonio alcance para la reparación económica.

Los involucrados que están en prisión son Iván Velásquez, gerente general; su esposa, Kefi Gavarrete; Juan Carlos García, Marco Villeda; y Gustavo Flores, encargado de Choluteca, todos acusados de lavado de activos y asociación ilícita.

En este edificio funcionaba la sede principal de Koriun, en Choloma, donde se concentraba la mayoría de sus inversionistas.

Víctimas

Luego del desenlace del caso Koriun, los socios comenzaron a organizarse para intentar recuperar su dinero. Ciertas autoridades prometieran devolver el faltante a los afectados (aunque nunca se conoció con qué criterios y la inexistencia de un marco legal).

Los afectados no abandonan su lucha. El pasado 30 de enero en Choluteca, decenas de socios salieron a las calles a exigir su dinero al nuevo Gobierno, al igual que el pasado 14 de febrero en Choloma.

“Le pedimos a las nuevas autoridades que nos escuchen y nos sirva como mediador con el Ministerio Público para poder resolver nuestro caso”, mencionó una joven en la caminata.

Los 35 mil socios tienen comunicación a través de grupos de WhatsApp para compartir información relevante, coincidir en manifestaciones al mismo tiempo en diferentes zonas, dialogar posturas y organizarse con los próximos pasos a seguir.

Actualmente, en la mayoría de los siete departamentos donde operaba Koriun ya tienen conformadas sus juntas directivas y ya han recogido censos con recibos del dinero invertido de cada socio, en caso de que el Ministerio Público lo necesite.

En cajas de plástico, de cartón y bolsas fueron hallados alrededor de 158 millones de lempiras en las siete sedes de la empresa.

Lo último que trascendió a través de sus grupos fue la petición de Velásquez de ser respaldado por los socios de la financiera clandestina, sin embargo, el total del universo se encuentra fragmentado.

Algunos grupos pequeños confían en el discurso de Velásquez y organizan reuniones y cadenas de oración para respaldarlo, mientras otros exigen que realice rápido la sentencia para que se permita recuperar parte del capital perdido.

Al respecto, la psicóloga Fanny Núñez consideró que los socios podrían estar experimentando un síndrome de Estocolmo o lo que ella denomina “ingenuidad del agraviado”, un fenómeno psicológico en el que las víctimas desarrollan empatía, justificación e incluso lealtad hacia quien las perjudicó.

“Se trata de un mecanismo de defensa inconsciente para sobrevivir al estrés extremo que les ha provocado la situación. Cuando una persona enfrenta una pérdida económica fuerte, acompañada de miedo, vergüenza e incertidumbre, su mente puede intentar reducir el dolor justificando al agresor”, explicó.

Según la especialista, esta dinámica puede llevar a que los afectados defiendan públicamente al presunto responsable, minimicen los hechos o desconfíen de las autoridades, a pesar de existir indicios en su contra.

Entre las consecuencias emocionales más frecuentes se encuentran la ansiedad crónica, depresión, aislamiento social, baja autoestima y distorsiones cognitivas que alteran la percepción de la realidad.

Núñez advirtió que este tipo de vínculo emocional no implica necesariamente ignorancia, sino una respuesta psicológica frente al trauma financiero y la sensación de pérdida colectiva.

Otros expertos en derecho consultados por este medio señalan que la presión social no influye en las decisiones judiciales, que deben basarse exclusivamente en pruebas.

“Cuando alguien pierde todo, se aferra a cualquier esperanza”, comentó un abogado que pidió anonimato. “Prometer devolución total a cambio de respaldo puede convertirse en un mecanismo de influencia muy poderoso y eso es lo que están buscando los involucrados”, agregó.

Por su parte, el Ministerio Público continúa sin avances en el caso. Lo último que se supo es que en septiembre de 2025 estaban recogiendo los testimonios de varios socios de Koriun Inversiones.

Asimismo, se desconoce la postura del nuevo Gobierno de Nasry Asfura sobre el polémico caso Koriun.

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Redacción web
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Artículo elaborado por la unidad especializada en investigación periodística, reportajes de profundidad y análisis de datos. Se omiten los nombres por protección.