Copán Ruinas, uno de los destinos más importantes de Honduras por alojar un patrimonio de la humanidad, necesita reactivar el aeródromo de Río Amarillo para facilitar la llegada de turistas, principalmente internacionales.
Declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 1980, el sitio arqueológico de Copán representa no solo un legado histórico invaluable, con sus estelas, pirámides y la famosa Escalinata de los Jeroglíficos, sino también una fuente vital de ingresos para la comunidad local y el país.
Sin embargo, tras años de desafíos como la pandemia de covid-19 y limitaciones en la conectividad, expertos, autoridades y empresarios locales coinciden en que la reactivación del aeródromo local es fundamental para atraer a más visitantes internacionales y nacionales.
“Copán es un destino reconocido internacionalmente. Sin embargo, no es tan visitado como otros sitios de Centroamérica porque no tenemos facilidades de acceso. El 90% de los turistas extranjeros que recibimos en Copán entra por Guatemala porque no tenemos buenas carreteras o el aeropuerto operando”, dijo Lester González, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Copán Ruinas.
González considera que la reactivación del aeródromo “permitirá recibir más turistas y fortalecer la economía de Copán y, al mismo tiempo, fortalecer la oferta turística de Honduras porque, hasta ahora, a pesar de que es un patrimonio mundial, no recibe la cantidad de visitantes necesarios”.
El aeródromo de Río Amarillo, inaugurado en 2015 con una inversión de L335 millones de lempiras, lo puso a operar el Gobierno para facilitar el acceso aéreo a esta joya arqueológica, ubicada a unos 15 kilómetros de la acrópolis maya.
No obstante, su uso ha sido mínimo, pues entre 2015 y 2021, registró apenas 27 vuelos. Esta cifra pone en evidencia una subutilización crónica que ha frenado el potencial turístico de la región.
Esta infraestructura, que podría conectar directamente con ciudades como Tegucigalpa, San Pedro Sula o incluso destinos regionales en Guatemala y El Salvador, permanece en un limbo operativo, afectado por falta de mantenimiento y acuerdos con aerolíneas.
“Si tuviéramos operando el aeropuerto, podrían visitarnos personas que llegan en cruceros a Roatán, extranjeros que entran al país por medio de Tegucigalpa y San Pedro Sula. Muchas personas que vienen a Honduras para conocer el parque arqueológico tardan hasta 8 horas en un viaje por carretera entre Tegucigalpa y Copán. Con el aeropuerto, este tiempo se reduciría a unos 40 minutos”, dijo González en entrevista con Diario La Prensa.
El líder empresarial manifestó que “solo es necesario construir oficinas y áreas que ofrezcan comodidades a los turistas, ampliar la pista y poner a funcionar este aeropuerto que costó muchos millones de lempiras”.
“Hasta ahora, Guatemala es el país que obtiene mayor provecho de Copán. Por ejemplo, al país vecino llegan turistas franceses por 30 días y de esos 30 días, le dedican dos días a Copán”, dijo. “Esperamos que el gobierno de Nasry Asfura reactive este aeródromo”.