La 98 edición de los premios Óscar recuperó el domingo un tono político, con varios mensajes que pidieron el fin de las guerras en el mundo, además de homenajes a figuras del cine fallecidas recientemente.
Desde el discurso de apertura hasta los agradecimientos en las principales categorías, personalidades como Javier Bardem, actor español, o Joachim Trier, director noruego, aprovecharon sus intervenciones para referirse al tenso contexto geopolítico internacional.
Más allá de los galardones, la ceremonia también generaba expectación para comprobar si Hollywood rompería su silencio sobre la situación actual, tanto dentro como fuera de Estados Unidos.
Javier Bardem, el más reivindicativo
El actor español protagonizó uno de los mensajes más contundentes de la noche. Su postura ya se percibía desde su paso por la alfombra roja, donde lució una pegatina con el mensaje “No a la guerra” y un pin en favor de la paz en Palestina.
“No a la guerra y Palestina libre”, exclamó Bardem antes de presentar el premio a la mejor película internacional.
Otro de los momentos más emotivos lo protagonizó David Borenstein, director del documental premiado Mr. Nobody Against Putin, quien aprovechó su intervención para hacer un llamado contra los conflictos armados.
“Hay algunos países en los que, en lugar de estrellas fugaces, lanzan bombas y drones. En nombre de nuestro futuro, en nombre de todos nuestros hijos, ¡detengan estas guerras ahora!”, afirmó Borenstein en un discurso que recibió un prolongado aplauso del público.
Por su parte, Paul Thomas Anderson, director y guionista, señaló al recoger el Óscar a mejor guion adaptado que estamos dejando “un mundo muy alocado”, aunque expresó su esperanza de que las generaciones futuras “traigan un poco de luz a este mundo”.
Una gala abierta a la denuncia
Joachim Trier también conmovió al auditorio al recibir el premio a mejor película internacional por Sentimental Value. En su discurso evocó al novelista James Baldwin para subrayar que el cuidado de la infancia es una responsabilidad universal que debe situarse por encima de cualquier directriz política.
A diferencia de otras ceremonias recientes, como los Globos de Oro, la gala permitió expresiones de contenido político, aunque también dejó espacio para el humor.
El presentador Conan O’Brien, comediante estadounidense, condujo la ceremonia con mayor soltura que en la edición anterior y adelantó desde el inicio que la noche tendría de todo: humor, crítica y una celebración del poder del cine.
De la sorpresa de Anna Wintour al discurso de Adrien Brody
Más allá de las reivindicaciones políticas, la gala dejó momentos llamativos, como la aparición sorpresa de Anna Wintour, editora de Vogue, o las bromas sobre la posibilidad de un discurso interminable del actor Adrien Brody, quien el año pasado protagonizó el más largo en la historia de los premios.
Wintour, directora de Vogue entre 1988 y 2025, apareció en el escenario junto a Anne Hathaway, actriz estadounidense. Al presentar uno de los galardones, llamó a la actriz “Emily”, en alusión a su personaje en The Devil Wears Prada, en un guiño a la relación entre Wintour y el personaje de Miranda Priestly.
Otro momento destacado fue el triunfo de Autumn Durald Arkapaw, directora de fotografía, quien se convirtió en la primera mujer en la historia de la Academia en ganar el Óscar a mejor fotografía por Sinners. Durante su discurso invitó a las mujeres presentes a ponerse de pie para compartir el reconocimiento.
“Sin vosotras yo no estaría aquí”, dijo mientras recibía una ovación en el teatro Dolby.
Entre las actuaciones musicales de la noche destacó la del grupo del fenómeno K-Pop Demon Hunters, que interpretó Golden, la canción ganadora del Óscar en su categoría.
Homenajes a Rob Reiner y Robert Redford
La ceremonia también incluyó un segmento dedicado a recordar a figuras del cine fallecidas recientemente, entre ellas el cineasta Rob Reiner y el actor Robert Redford.
Barbra Streisand, cantante y actriz, dedicó unas palabras a Redford y cantó un fragmento de la canción ganadora del Óscar The Way We Were, de la película homónima en la que ambos compartieron pantalla.
Por su parte, Billy Crystal, comediante y actor, rindió homenaje a Reiner, a quien describió como una de las figuras más influyentes de Hollywood y destacó su compromiso social.