El actor estadounidense Mickey Rourke, nominado al Óscar y figura emblemática del cine de los años ochenta, lanzó una campaña en GoFundMe con el objetivo de evitar el desalojo de la vivienda que ocupa en Los Ángeles, una situación que vuelve a poner en primer plano la fragilidad económica incluso entre figuras reconocidas de Hollywood.
La iniciativa fue publicada el domingo y surge luego de que, en diciembre, Rourke recibiera una notificación legal exigiéndole el pago de aproximadamente 60.000 dólares en alquiler atrasado o, de lo contrario, abandonar la propiedad, según informó la revista People.
La campaña, titulada “Ayuda a Mickey Rourke a quedarse en su casa”, ha recaudado hasta el momento 5.290 dólares, con una meta fijada en 100.000 dólares.
“Mickey Rourke irrumpió en el cine estadounidense como una fuerza de la naturaleza: crudo, intrépido y absolutamente original”, señala la descripción de la página de donaciones. El texto repasa su irrupción en la industria durante las décadas de 1970 y 1980 y destaca su impacto cultural con películas como Diner, Rumble Fish y 9½ Weeks.
La publicación añade que, tras alejarse de la actuación para dedicarse al boxeo, Rourke quedó marcado por “cicatrices físicas y emocionales duraderas”, y que posteriormente fue relegado por “una industria que alguna vez lo celebró”.
“La fama no protege contra las dificultades, y el talento no garantiza la estabilidad”, afirma el mensaje. “Lo que queda es una persona que merece dignidad, vivienda y la oportunidad de recuperar su equilibrio”.
Uno de los mayores éxitos de Rourke fue Rumble Fish (1983), dirigida por Francis Ford Coppola. Su filmografía también incluye títulos como The Pope of Greenwich Village, 9½ Weeks, Angel Heart y Barfly, además de trabajos posteriores como Man on Fire, Sin City y The Wrestler, película que marcó su regreso al centro de la escena y le valió una nominación al Óscar.
Más recientemente, Rourke participó en el thriller independiente Mascots, escrito y dirigido por Kerry Mondragon. La producción se encuentra en desarrollo y, aunque ha atravesado dificultades, no existe confirmación oficial de cambios definitivos en su elenco.
El caso de Mickey Rourke ha generado debate en redes sociales y medios especializados sobre la precariedad económica en la industria del entretenimiento y sobre cómo la fama, incluso cuando es global, no siempre garantiza estabilidad ni protección frente a crisis personales.