La estrepitosa derrota electoral que sufrió el Partido Libertad y Refundación (Libre) en los comicios pasados sigue generando sacudidas internas.
Lo que comenzó como un murmullo en pasillos legislativos hoy toma forma: un grupo de diputados impulsa la construcción de un nuevo movimiento que, según sus promotores, nace de la autocrítica, del desencanto de las bases y del reconocimiento de que la candidatura presentada no logró conectar con el electorado.
En medio de cuestionamientos por el bajo rendimiento en las urnas y el desgaste político acumulado, el diputado Germán Altamirano confirmó que ya sostienen reuniones con líderes territoriales, alcaldes y estructuras departamentales para dar forma a una nueva corriente interna de cara al próximo proceso electoral.
“Estamos un grupo de compañeros y compañeras diputados de varios departamentos del país, donde entramos en un proceso de pláticas y de escucha con nuestra base, nuestros líderes y alcaldes a nivel nacional, para avanzar en la idea de construir un nuevo movimiento de cara a un siguiente proceso. Este fin de semana, posiblemente comencemos a visitar los departamentos para buscar una verdadera carta de triunfo que demuestre Libertad y Refundación”, manifestó Altamirano.
El parlamentario explicó que la iniciativa comenzó hace apenas dos semanas con ocho diputados de departamentos como Choluteca, Comayagua, La Paz, Intibucá, Yoro, Atlántida, Lempira, Santa Bárbara y Cortés, pero que el respaldo ha crecido rápidamente.
Actualmente, ya suman 16 diputados propietarios y al menos 10 suplentes vinculados a la propuesta.
“Esto no lo habíamos hecho tan público como hasta ahora. Ha ido sumando alcaldes que nos han expresado su interés de formar parte de esta nueva visión, un movimiento totalmente renovado, porque las bases ya no creen en los movimientos que hasta ahora existen a lo interno de Libre. Lo que buscamos es una carta de triunfo que verdaderamente represente una opción de cambio”, sostuvo el congresista.
Altamirano detalló que este mismo día sostendrán una reunión para definir la hoja de ruta y comenzar las primeras giras departamentales. Afirmó que ya reciben solicitudes de alcaldes que desean conocer el planteamiento y sumarse al proyecto.
“Solo ayer recibimos, entre llamadas y mensajes, ocho alcaldes que quieren que agendemos visitas a sus municipios. El movimiento está teniendo muy buena respuesta y apenas estamos comenzando a construirlo”, aseguró el legislador.
Se enfatizó que la iniciativa no pretende disputar la coordinación general del partido ni desconocer el liderazgo histórico del expresidente José Manuel Zelaya, figura central de Libre desde su fundación.
“La coordinación la tenemos clara bajo el liderazgo del presidente Zelaya, con su experiencia y su olfato político. Aquí no estamos buscando quién coordine Libertad y Refundación, sino una verdadera carta de triunfo que encabece un proyecto político”, afirmó.
No obstante, el legislador admitió que la derrota electoral obliga a una revisión profunda, incluyendo el perfil de la excandidata presidencial que representó al partido, encabezada por Rixi Moncada.
Según dijo, aunque hubo factores externos, también existieron errores internos que no pueden ignorarse.
“Sabemos que hubo factores externos, como la intromisión de Estados Unidos o la influencia de maras y pandillas en el tema electoral, pero también tuvo que ver el tipo de candidata que llevábamos, y eso no lo vamos a negar”, reconoció Altamirano.
El diputado insistió en que el nuevo movimiento nace precisamente de esa lectura crítica. Aseguró que no se trata de dividir al partido, sino de unificar criterios y aglutinar las distintas corrientes bajo una visión más amplia, moderna y competitiva.
“Vamos a empezar a analizar y hacer autocrítica de los errores que cometimos. No es dividir el partido; al contrario, es unificar criterios y demostrar que Libre tiene emprendedores, mentes brillantes y gente que quiere atraer inversión, generar empleo y aportar un desarrollo integral con conciencia social y combate a la corrupción”, puntualizó.
Sobre el nombre del movimiento, indicó que aún no está definido y que será producto de consensos.
“Todavía no tenemos nombre porque no queremos hacer una imposición. Si estamos cuestionando imposiciones, entonces debemos construirlo paso a paso”, concluyó el diputado.
La irrupción de esta nueva corriente marca un punto de inflexión en Libre, que, tras la derrota electoral, enfrenta el reto de reconstruirse, redefinir su estrategia y convencer a un electorado que, en la última cita con las urnas, le dio la espalda por su actuar en los cuatro años de gestión.