De “solo solteros” a “sin niños”: las reglas para alquilar en Honduras
La Ley de Inquilinato en Honduras data de hace 60 años; para expertos, debe ser reformada y regular el cobro en dólares, una queja constante de la ciudadanía
- Actualizado: 18 de febrero de 2026 a las 11:00 -
En Honduras, el déficit habitacional supera los 1.6 millones de viviendas y, de los 2.6 millones de viviendas existentes en el país, 463,659 están alquiladas. El alquiler representa la segunda forma más común de tenencia de vivienda.
La ciudadanía que demanda alquileres señala que el Gobierno debería regular el cobro en dólares, tomando en cuenta que la moneda de curso legal en Honduras es el lempira. Otra de las situaciones que, a su criterio, debe atenderse son los altos costos de alquiler, especialmente en las grandes ciudades, donde los precios han mostrado un incremento constante.
La Ley de Inquilinato en Honduras fue creada hace 60 años, por lo que diversos sectores consideran que debe ser reformada para ajustarla a la situación actual de las rentas en el país. Otra de las quejas de la ciudadanía son las fuertes regulaciones y restricciones que están imponiendo los arrendadores para poder alquilar.
Al realizar un recorrido virtual por páginas de alquileres de casas y apartamentos, LA PRENSA constató múltiples requisitos para arrendar, entre ellos: profesar valores cristianos, ser soltero, no usar estufa de gas, presentar constancia laboral, antecedentes penales, evitar ruidos después de las 9:00 pm, no tener hijos y no contar con espacio para parqueo.
Alexandra Aguiluz tuvo que buscar dónde vivir con su pareja porque el apartamento que rentaba en el barrio Barandillas, en San Pedro Sula, era solo para solteros. El propietario le notificó que, al convivir en pareja, debía buscar otro lugar. Además, no se aceptaban niños y ella está embarazada.
Aguiluz contó a LA PRENSA que no fue fácil encontrar un nuevo sitio, ya que durante la búsqueda constató los altos precios de apartamentos que, a su juicio, no deberían calificarse como tales, pues consisten únicamente en un cuarto sin áreas diferenciadas. “Un solo cuartito 7,000 lempiras y en condiciones deplorables, no deberían costar eso”.
Otro de los inconvenientes fueron las estrictas regulaciones impuestas por algunos arrendadores: no permitir mascotas ni niños, restringir visitas, prohibir la entrada después de las 10:00 pm o no ofrecer estacionamiento, entre otros. “Para mí fue difícil porque estoy embarazada y necesito un lugar donde no prohíban niños ni mascotas porque tengo un perro", agregó Aguiluz.
LA PRENSA consultó a la ciudadanía sobre el tema. Aunque la principal queja sigue siendo el alto costo de las rentas, algunos usuarios señalaron que los requisitos también dificultan el acceso a la vivienda.
“Hay viviendas que no valen lo que piden, estéticamente son un desastre, piden depósito y ni siquiera pueden pintar o arreglar algo que esté dañado, pero quieren que uno les cuide la casa como si estuviera nueva. Aparte, mucha gente trabaja con inmobiliarias y hacen que uno llene formularios que deben incluir antecedentes penales, policiales, estados de cuenta; no quieren rentar a parejas que tengan hijos”, escribió Andrea Estefanía en el Facebook de LA PRENSA.
Leonardo Mejía, exjefe regional del DAI (periodo 2022-2025), declaró que la Ley de Inquilinato está desfasada y debe actualizarse, debido al crecimiento de las ciudades y de la demanda de alquileres. Añadió que la normativa debería ampliarse para abarcar temas como el pago en dólares, una de las principales quejas ciudadanas.