El comunicador y animador venezolano Daniel Sarcos sorprendió a sus seguidores el lunes 5 de enero de 2026 al publicar un extenso video en sus redes sociales. En el mensaje, fijó posición política de manera directa y respondió a críticas que circulaban en distintas plataformas digitales, lo que rápidamente convirtió la publicación en tendencia.
El pronunciamiento fue descrito por numerosos usuarios como un “desahogo público”. Sarcos, reconocido por su trayectoria en la televisión y por su estilo carismático, decidió enfrentar los señalamientos que lo acusaban de guardar silencio frente a la situación de Venezuela, su supuesto apoyo al chavismo y a Nicolás Maduro. Con un tono firme, afirmó que ya no podía seguir callando.
“Aclarado este punto, quiero hablar acerca de unas preguntas que me están haciendo en redes sociales: ´Daniel, ¿tú eres chavista? ¿Daniel, tú eres madurista?´. Realmente, quien me pregunte eso o actúa desde la estupidez, o está absolutamente desinformado, o cree que el mundo empezó cuando inauguraron Instagram y TikTok”, afirmó.
Uno de los ejes centrales de su intervención fue su visión sobre el rumbo político del país. El animador celebró lo que considera avances hacia la recuperación de la democracia y la reinserción de Venezuela en el escenario democrático internacional, pasos que —según expresó— representan una esperanza de cambio.
“Aunque no he querido llegar a este punto, todo tiene un límite y todo tiene su tiempo. Primero, celebro cada paso que da Venezuela hacia la recuperación de su democracia; celebro cada paso que da Venezuela hacia la reinserción en el concierto democrático de las naciones. Por eso estoy feliz, por eso estoy esperanzado, por eso estoy contento, no sin un dejo de tristeza en el corazón, porque me criaron de una manera humanista, donde el respeto hacia la vida es lo más importante que hay. Por eso soy de los que piensa que, aunque sea una sola muerte, sea de donde sea, siempre es dolorosa”.
No obstante, el comunicador también adoptó un tono reflexivo y crítico. Desde lo que definió como una formación humanista, sostuvo que toda pérdida de vida es dolorosa y que no debe celebrarse bajo ninguna circunstancia. Con esta afirmación buscó marcar distancia de discursos triunfalistas que, a su juicio, ignoran el costo humano de los procesos políticos.
Sarcos recordó su participación activa en manifestaciones contra el cierre de medios de comunicación en Venezuela, como la marcha “Con mis medios no te metas”su rechazo al cierre de Radio Caracas Televisión. Su defensa a la emisora Zuliana 102, de la cual formó parte, y que finalmente fue cerrada.
“Señores, a lo largo de mi carrera he dejado claro que soy un amante de la libertad y de la democracia.Mi lucha empezó hace no sé cuántos años, cuando amenazaron con cerrar los canales de televisión de Venezuela. Ahí hicimos una marcha que paralizó el país llamada “Con mis medios no te metas”, y yo era una de las caras principales y promotores de esa marcha”, aseguró
“Todas estas actitudes me hicieron una persona incómoda en Venezuela, y un contrato que yo tenía con el Kino Táchira, que era muy provechoso para ambas partes, llegó a su fin el día que me negué a grabar una campaña de promoción de la Misión Ribas, porque argumenté que ese no era mi trabajo y que se trataba de una especie de adoctrinamiento que yo no iba a secundar. Se acabó mi relación con el Kino Táchira".
También añadió: "Era imagen de un banco durante casi nueve o diez años, banco que ya no existe en Venezuela, y sé que lo presionaron para que dejara de utilizar mis servicios como figura publicitaria por la actitud que había tenido. Cuando decido tomar un rumbo distinto, más allá de las fronteras de Venezuela, lo hago porque ya me sentía una persona cercada: iban todos los viernes a revisar la cuenta de mi compañía para ver en qué me equivocaba, para ver si desde el punto de vista impositivo o tributario podían sancionarme”.
Por estas razones, Sarcos decidió emigrar para poder continuar con su carrera, desarrollándose profesionalmente en países como Ecuador, República Dominicana y Estados Unidos.
El video generó un intenso debate en redes sociales. Mientras algunos usuarios aplaudieron su decisión de fijar postura, otros lo cuestionaron por no haberse pronunciado antes o por no profundizar en aspectos concretos de la coyuntura nacional. La polarización fue evidente en los comentarios.
Analistas interpretaron la publicación como un intento de reposicionamiento en la esfera pública. Tras años con un perfil más vinculado al entretenimiento, Sarcos parece buscar una participación más activa en el debate sobre el futuro del país.
El momento elegido para el pronunciamiento tampoco pasó inadvertido. A pocos días del anuncio de nuevas medidas políticas en Caracas, su mensaje fue leído como una reacción a los acontecimientos recientes. Aunque evitó mencionar nombres o partidos, su discurso fue interpretado como un respaldo al proceso de apertura democrática.
En plataformas como Instagram y X (antes Twitter), el video acumuló miles de reproducciones en pocas horas. Las etiquetas #DanielSarcos y #VenezuelaDemocrática se posicionaron entre las tendencias, reflejando el alcance de sus declaraciones.
Más allá de las reacciones inmediatas, el pronunciamiento de Daniel Sarcos abre un nuevo capítulo en su relación con el público venezolano. Su combinación de optimismo ante los avances políticos y de empatía por las vidas perdidas lo sitúa en un terreno complejo, entre la esperanza y la cautela, en un país que continúa buscando estabilidad democrática.