De los 35 años de carrera de Aleks Syntek, los últimos cinco han estado envueltos en escándalos y “dimes y diretes”. Pese a ello, el cantante mexicano de pop rock no considera, ni por asomo, retirarse de la música, y lo demuestra con el lanzamiento de su próximo disco, titulado Zen, así como con la preparación de su gira en Estados Unidos.
“Los primeros 30 años de mi carrera estuve alejado de los escándalos, pero los últimos cinco han sido muy problemáticos para mí. Esto lo adjudico a que he tenido mucho éxito, pero en este momento ya no soy artista de moda”, confiesa a EFE el productor, en referencia a polémicas como la de finales de 2025, cuando “tronó su salud” y fue ingresado a una clínica de bienestar.
El multinominado al Latin Grammy asegura que sobre su figura se han inventado “muchas cosas”, pero que, “para bien o para mal”, esto le ha servido para estar en “boca de la gente” en una época en la que los algoritmos desplazan a los talentos de su generación, la misma que definió el rumbo del rock en la década de los ochenta con bandas como Kenny y los Eléctricos, de la que fue tecladista.
Syntek, famoso por éxitos como Duele el Amor (2003), que lanzó junto a la española Ana Torroja, o Sexo, Pudor y Lágrimas (1999), reconoce que pertenece a la “última generación” en la que el nombre del artista quedó en la “conciencia colectiva de la gente”, pues ahora “pegan más las canciones que las personas”.
“No creo que exista la música mala o buena, pero sí una diferencia entre la efímera y la trascendente (...) El problema es que los algoritmos exigen a los nuevos artistas ser rápidos y efímeros, con contenidos vulgares que son fáciles de aprender, pero también de olvidar”, destaca.
En ese sentido, explica que en México alabar el sexo, el consumo de drogas o hacer apología del delito se ha convertido en “una herramienta para atraer al público” y que esto, argumenta, “nos está tronando musicalmente”. “Nos estamos quedando sin verdaderos ídolos (...) Si no haces reguetón o corridos tumbados, te desechan”, admite.
FOTOGALERÍA: Lisa de Blackpink hará historia con residencia en Las Vegas
Ir contra el algoritmo
Para Syntek, de verdadero nombre Raúl Alejandro Escajadillo Peña, el algoritmo también afecta a su generación: “Ahora tienes 40 años y ya te quieren jubilar”. Detecta este problema en México, con talentos como Yuri o Manuel Mijares, y también a nivel internacional, con Alan Parsons o Tears for Fears, iconos del rock británico de la década de 1980 que, asegura, “siguen haciendo música” pero “ya no están en el top ten y los algoritmos no los voltean a ver”.
Ante ello, el compositor apunta que su música e incluso Más fuerte de lo que pensaba, su próximo libro, son un “grito” a la sociedad para que “no deseche” a las personas que “todavía tienen mucho que dar”.
Estado ‘Zen’
Por ello, Zen, su nuevo disco de estudio que estrenará en mayo, nace desde un lugar más espiritual, con canciones basadas en palabras tántricas, como Pranayama o Kamasutra, y, a la vez, con la misma esencia del rock pop del Syntek de los noventa.
Aunque este álbum, que significa su regreso tras Anatomía del Amor (2021), también es crítico de la realidad actual, pues incluye Matrix, un tema que plantea que “estamos viviendo en una irrealidad” muy similar a la retratada por las hermanas Wachowski en 1999.
En cuanto a su próxima gira por 12 ciudades de Estados Unidos, el músico desea que, desde la primera fecha, programada para el 3 de abril en Nueva York, pueda ofrecer “un poquito de alegría y sanación” frente a la “angustia y estrés” que atraviesa la comunidad latina por el endurecimiento de las políticas migratorias del vecino del norte.