El municipio de Omoa, un destino que atrae a miles de personas en verano, consolida su desarrollo turístico al incorporar una amplia gama de opciones de alojamiento, gastronomía y recreación que antes hace tres años no existían.
En los últimos dos años, la zona cerca de la playa ahora posee condominios modernos y casas de playa disponibles para alquiler a través de plataformas como Airbnb, junto con cabañas de montaña que enriquecen la propuesta y atienden la demanda de visitantes que buscan variedad.
Rosa Brocato, miembro de la Cámara de Turismo de Omoa y tesorera de la Cámara de Comercio e Industrias de este municipio, informó a Diario La Prensa que el municipio ahora “se encuentra mejor preparado tanto en la oferta de hospedaje como en restaurantes, alrededor de 70 establecimientos, y actividades de recreación”.
Según ella, esta evolución responde directamente a la necesidad de cubrir la brecha que existía en infraestructura turística y de posicionar al destino como una alternativa competitiva en el Caribe hondureño.
La oferta recreativa ha sido ampliada con la inclusión de deportes acuáticos, como la pesca, y paseos en lancha, servicios que, bajo una nueva modalidad, operan desde hace dos años y complementan la experiencia costera. "Desde hace dos años hay paseos por la bahía en un catamarán", ejemplificó.
"Estas iniciativas permiten a los turistas disfrutar plenamente de las bellezas naturales del mar Caribe, desde actividades en el agua hasta recorridos que destacan la biodiversidad local", dijo Brocato.
La empresaria dijo "muchas personas viajan a Omoa para recrearse durante el día en sus playas y entornos naturales y otras eligen pernoctar en el lugar y utilizarlo como base para continuar hacia los Cayos Zapotillos ubicados en Belice, pero que son de Honduras".
Omoa, por tener una ubicación estratégica junto al mar Caribe y proximidad a la frontera con Guatemala, no sólo atrae a turistas nacionales, sino que a nacionales del país vecino que carecen de playas en el Caribe.
Brocato dijo que hasta antes de la pandemia Covid-19, los turistas "llegaban a Omoa sólo para disfrutar de la gastronomía que es insuperable, el mar y la Fortaleza de San Fernando, pero hoy ofrece los medios para disfrutar de atrctivos naturales que no habían sido aprovechados".
Gerardo Johnson, aministrador de la Fortaleza de San Fernando, le informó a Diario La Prensa que para 2026 el panorama para el turismo es más prometedor considerando la cantidad de personas que está llegando a este destino arqueológico que sirve como parámetro de referencia para los empresarios del turismo.
"Estos primeros meses van mejor que el mimos período de 2025", dijo Johnson.