Tegucigalpa, Honduras. El gobierno de Honduras, el que asumió el presidente Nasry Asfura el 27 de enero de 2026, en menos de 10 meses alcanzó un hito: aprobar tres revisiones semestrales del acuerdo 2023-2026 con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Así lo califica el coordinador del Gabinete Económico, Emilio Hernández Hércules, quien es el titular de la Secretaría de Finanzas.
La noche del pasado domingo, el presidente Asfura y el jefe de la misión del FMI, Emilio Fernández Corajudo, informaron que Honduras alcanzó un acuerdo a nivel técnico en la sexta y última revisión del acuerdo trianual.
El programa deberá ser aprobado por el directorio del Fondo Monetario en Washington, Estados Unidos, y se espera que sea en diciembre próximo.
Honduras aprobó el pasado 29 de junio la cuarta y quinta revisión semestral, lo que permitió el acceso a 242 millones de dólares en apoyo presupuestario y, por la última, recibirá 120 millones.
El acuerdo estuvo vigente del 1 de septiembre de 2023 al 31 de agosto de 2026, el que estaba sujeto a seis revisiones semestrales y asistencia financiera por 822 millones de dólares.
Hernández dice que antes del primer trimestre de 2027 esperan iniciar las negociaciones para un nuevo acuerdo por 36 meses.
Avances
El equipo y las autoridades coincidieron en que las políticas macroeconómicas se han mantenido prudentes y que el desempeño del programa ha sido, en términos generales, favorable, destaca el comunicado de prensa del FMI.
Subraya que estas políticas acertadas han ayudado a Honduras a sortear choques importantes, incluidos mayores precios de la energía asociados al conflicto en Oriente Medio y una grave sequía relacionada con el fenómeno de El Niño.
“La economía ha mantenido su resiliencia y creció 3.7% en el primer semestre de 2026, aunque se proyecta que el crecimiento se modere a 3.4% en el año, en medio de un entorno externo desafiante”, añade.
Continúa que los mayores precios de la energía y los alimentos elevaron la inflación general a 6.3% en septiembre, mientras que la inflación subyacente se mantuvo contenida en 3.5%.
La cuenta corriente registró un superávit de 4.1% del PIB en el primer semestre, pero se prevé que pase a un déficit de 2.2% del PIB en 2026.
Las reservas internacionales netas alcanzaron aproximadamente $11,500 millones en octubre, respaldadas por las sólidas remesas y los precios favorables de las exportaciones.
Sin embargo, el FMI recomienda al Gobierno de Honduras que “sobre la base de los avances recientes, es esencial profundizar reformas ambiciosas -incluidas la modernización de los marcos monetario y cambiario, el fortalecimiento de la gobernanza y de la focalización de la protección social, y el avance de la transformación del sector energético- para preservar la estabilidad y respaldar un crecimiento inclusivo”.
Fernández Corajudo informó que en las dos semanas que estuvieron en Tegucigalpa culminaron la Consulta del Artículo IV 2026.
Hernández Hércules considera que la situación financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) es el principal desafío. Para 2026, el déficit es de -0.8% del PIB, equivalente a 9,000.9 millones de lempiras.
Expectativas
Para María Lidya Solano, directora ejecutiva de la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (Ahiba), lograr un acuerdo de tres años (2027-2030) motivará a los empresarios a ampliar sus empresas y emprender nuevos negocios.
Agrega que la banca dispone de recursos para financiar los sectores económicos y alcanzar en 2027 un crecimiento económico de 4.5%.
Dice que Honduras requiere de inversiones en puertos, energía, infraestructura, educación y tecnología.