San Pedro Sula, Honduras
Una imagen anuncia una caravana. Otra señala un punto de encuentro. Un código QR ofrece acceso a un grupo de WhatsApp, mientras otra publicación presenta destinos estadounidenses con sus respectivos precios.
El sueño americano toma forma en mensajes que ofrecen lugares para reunirse, contactos para organizarse y servicios de cruce. Esas propuestas encuentran terreno en necesidades anteriores a las redes sociales.
El desempleo, los ingresos insuficientes, la inseguridad y las dificultades para acceder a servicios básicos pueden estrechar las opciones de una familia o una persona hasta convertir la salida del país en una alternativa de supervivencia.
Sobre esa expectativa circulan mensajes que presentan el viaje como una posibilidad al alcance de un contacto.
Una investigación de EH Verifica y LA PRENSA Verifica documentó cómo se promueve esa salida en redes sociales: convocatorias reiteradas, imágenes clasificadas como generadas con inteligencia artificial, códigos QR para ingresar a WhatsApp y anuncios de supuestos coyotes que ofrecen cruces hacia Estados Unidos.
El monitoreo identificó 33 publicaciones fechadas entre el 8 de agosto y el 4 de noviembre de 2026.
Los hallazgos muestran distintas formas de acercar a los interesados a un viaje. Dos cuentas combinan convocatorias o puntos de encuentro con invitaciones a grupos de mensajería.
Otras publicaciones anuncian servicios de traslado: una señala Monterrey como punto de partida hacia Estados Unidos y otra ofrece destinos con tarifas de entre 2,600 y 7,500 dólares.
También aparece una afirmación sobre permisos supuestamente concedidos por México, clasificada como falsa por el equipo de monitoreo. Las convocatorias y ofertas comerciales conviven así con información engañosa sobre las condiciones para emprender el trayecto.
La circulación es considerable dentro de la muestra: 28 publicaciones sumaron 22,492 compartidos, mientras las otras cinco acumularon 3,804 visualizaciones. TikTok concentra 27 registros y Facebook los seis restantes.
Estas cifras dimensionan la difusión; no representan personas únicas ni permiten calcular cuántas emprendieron el viaje.
De la convocatoria al contacto
Casi la mitad de los compartidos registrados se concentra en una sola cuenta: @chisme503sv, vinculado a El Salvador. El perfil publica convocatorias de caravanas y ofrece una vía para continuar el contacto en WhatsApp.
Tres publicaciones, difundidas entre el 26 de septiembre y el 8 de octubre, llaman a incorporarse a caravanas. Una cuarta, del 17 de octubre, comparte un código QR para ingresar a un grupo sobre caravanas de El Salvador. Juntas registraron 11,183 compartidos.
La relación entre esos mensajes permite observar algo más que repetición: el mismo perfil que divulga la salida proporciona después un canal para reunir interesados. La convocatoria incorpora un siguiente paso para quien quiera buscar información o establecer contacto.
Una combinación semejante aparece en @carolinalaflaca25, vinculada con Honduras en la matriz. El 3 de septiembre compartió un acceso a WhatsApp; el 14 publicó imágenes de un punto de encuentro y el 24 difundió otro QR para un grupo de caravanas hondureñas.
Sus tres publicaciones sumaron 131 compartidos. Aunque su difusión fue mucho menor, contienen referencias prácticas: un lugar donde reunirse y una vía para comunicarse. La diferencia entre ambas cuentas muestra que la relevancia de una publicación también depende de la acción que facilita.
Pero las invitaciones a WhatsApp no permitieron continuar el recorrido. Al probar los tres códigos QR identificados, la periodista encontró avisos de enlaces vencidos o accesos no disponibles. Ninguno permitió ingresar.
Los canales ofrecidos en las publicaciones no estaban disponibles cuando fueron comprobados. No fue posible examinar las conversaciones, identificar a los administradores ni establecer si dentro de los grupos se compartían instrucciones, cobros o promesas de traslado.
El fallo de los enlaces no demuestra que los grupos nunca existieran ni que las caravanas fueran ficticias. El hallazgo es más preciso: los accesos anunciados ya no permitían obtener información mediante las vías que las publicaciones ofrecían.
La actividad de otras cuentas muestra continuidad en los llamados. @6ix9ine.pr aparece con tres publicaciones; @crazyaxyf9u y @salvadorhonduras, con dos cada uno. Las convocatorias se repiten en diferentes fechas del período examinado.
Tres publicaciones de perfiles distintos también proponen puntos de encuentro entre Honduras, El Salvador y Nicaragua. Presentan la salida como un desplazamiento compartido entre personas de varios países, aunque la investigación no ha establecido vínculos entre sus administradores ni una organización común detrás de los anuncios.
Como oferta y gancho
La promoción comercial introduce una modalidad distinta a la salida colectiva. En los anuncios de supuestos coyotes, el viaje aparece como un servicio: se ofrecen cruces, se enumeran destinos y se proporcionan contactos para consultar o contratar el traslado.
Una publicación de TikTok anuncia un servicio desde Monterrey, México, hacia Estados Unidos. Otra presenta tarifas según el destino y asegura que hay salidas cada seis días, pero no identifica el punto de partida. Son ofertas diferentes y la referencia a Monterrey no puede extenderse a ambas.
El anuncio con precios incluye Texas por 6,500 dólares; Florida por 3,500; California por 2,600; Arizona por 4,500; Nueva York por 7,500, y Atlanta, Georgia, por 3,500.
La lista transforma la expectativa de llegar a Estados Unidos en una oferta con destinos y costos. La frecuencia anunciada añade una apariencia de regularidad: el servicio se presenta como disponible de manera recurrente, no como una salida aislada.
La Embajada de Estados Unidos en Honduras también ha advertido sobre el uso de TikTok por parte de coyotes para atraer a posibles migrantes con promesas engañosas de cruce. La representación diplomática ha llamado a los hondureños a no confiar en esas ofertas y ha alertado sobre el riesgo de perder dinero y poner en peligro su seguridad al intentar llegar irregularmente a territorio estadounidense.
El contraste con las caravanas es concreto. Unas publicaciones invitan a reunirse y facilitan canales de comunicación; otras ofrecen el cruce como una transacción. Ambas modalidades proporcionan pasos para que una persona interesada avance desde el anuncio hacia el contacto.
Dentro de la matriz, @cruzes074 y @empleos.y.oportuni, identificadas con México, aparecen como cuentas dedicadas a promocionar precios de viajes hacia Estados Unidos. Sus publicaciones del 4 de noviembre registraron 201 y 340 visualizaciones, respectivamente.
Los anuncios documentan servicios ofrecidos, no servicios cumplidos. No se han acreditado pagos ni traslados realizados. Tampoco es el precio elevado lo que permite caracterizar una oferta de cruce irregular: esa identificación debe apoyarse en las condiciones que anuncia y en lo que promete hacer.
La desinformación introduce otra forma de presentar facilidades para el trayecto. Una publicación atribuida en la matriz a Eduard Muñoz, fechada el 1 de noviembre, asegura que México otorgó permisos para migrantes. El equipo la clasificó como falsa y registró 25 compartidos.
Aunque su difusión es menor que la de las convocatorias más compartidas, el mensaje aporta una supuesta autorización institucional. Una invitación propone salir; un permiso presentado como existente puede hacer que el recorrido parezca autorizado o menos incierto.
Esta diferencia ayuda a precisar el papel de cada contenido. Un QR facilita contacto; una convocatoria propone reunirse; una oferta comercial anuncia un servicio, y una afirmación falsa sobre permisos altera la información disponible para evaluar el trayecto.
La investigación no demuestra que todas las publicaciones contengan desinformación ni que respondan a una operación coordinada. Sí identifica un conjunto de mensajes donde la promoción migratoria, los servicios de cruce y una afirmación clasificada como falsa circulan alrededor de una expectativa común: llegar a Estados Unidos.
Para quien contempla salir por necesidad, esas diferencias importan. Un precio no garantiza la llegada, un anuncio no acredita una autorización y un enlace a WhatsApp no asegura que exista un contacto disponible. En los tres accesos probados, la posibilidad de seguir la conversación terminó antes de ingresar.
La evidencia alcanza ese tramo previo al desplazamiento: convocatorias compartidas miles de veces, lugares de encuentro, ofertas con tarifas y canales de contacto. No establece cuántas personas migraron por esos mensajes. Revela cómo se ofrecen pasos para organizar la salida y cómo, entre ellos, aparecen condiciones engañosas sobre el camino hacia Estados Unidos.
La convocatoria ofrece un lugar; el anuncio comercial, un cruce con precio; el supuesto permiso, una apariencia de autorización. En la pantalla pueden parecer partes de una misma posibilidad. La investigación muestra por qué es necesario examinar qué hay detrás de cada una.