El conflicto agrario cobró la vida de dos campesinos: un padre y su hijo, quienes fueron ultimados a balazos la mañana de este jueves en la comunidad de Rigores, municipio de Trujillo, departamento de Colón, en el norte de Honduras.
Las víctimas fueron identificadas como Fidel Castro y su hijo Marvin Castro. Según informes preliminares, ambos eran guardias de seguridad en una finca de palma africana de la zona.
El ataque ocurrió cuando regresaban de su jornada laboral y fueron interceptados por sujetos fuertemente armados, quienes les dispararon en repetidas ocasiones. Debido a la gravedad de las heridas, ambos perdieron la vida en el lugar de los hechos.
Agentes de la Policía Nacional se desplazaron a la zona para recabar indicios que ayude a la captura de los responsables y determinar el móvil del doble crimen que enluta a la comunidad de Rigores.
En el Bajo Aguán hay un conflicto agrario por la disputa de la tierra, la que ha cobrado la vida de centenares de personas en los últimos cinco años.
Las invasiones de palma africana están a la orden del día, y el gobierno poco o nada ha podido hacer para encontrar una solución a la problemática.