30/06/2022
07:11 AM

Más noticias

Inicia juicio oral contra doctor por muerte de mujer que donó riñón a su gemela

Dictamen de Medicina Forense establece que el médico “le cortó la arteria aorta abdominal” a Cristina Isabel Pineda Jiménez y eso la mató, según acusadores. Aseguran que la ahora fallecida era una persona sana y emprendedora.

San Pedro Sula, Honduras

El anhelo de salvarle la vida a su hermana gemela donándole un riñón llevó a la muerte a la comerciante Cristina Isabel Pineda Jiménez (de 46 años), una mujer sana y llena de vida que supuestamente fue víctima de mala praxis.

Por la muerte de la paciente, la Fiscalía acusó al urólogo Daniel Francisco Molina Flores bajo el cargo de homicidio culposo.

Pena
De ser hallado culpable, el doctor Daniel Francisco Molina enfrentaría una condena de tres a cinco años de prisión.
El Ministerio Público y acusadores privados responsabilizan de la muerte de Cristina Isabel al doctor después de que él le practicara una intervención quirúrgica, el trasplante de un riñón, a Patricia María Pineda Jiménez. La oficina de relaciones públicas del Poder Judicial informó que los hechos se circunscriben al 6 de mayo de 2011, cuando las gemelas llegaron a una clínica privada de San Pedro Sula e ingresaron para una nefrectomía, es decir una operación de trasplante de riñón.

La operación se programó para el día siguiente, es decir el 7 de mayo, y tal como se planificó, un día después del ingreso de las gemelas, se realizó la cirugía. En la operación a la donante le devino un shock hipovolémico, puesto que el imputado, especialista en urología y quien dirigía la operación, según los acusadores y peritos de Medicina Forense, además de “cortar la vena renal como indica el procedimiento médico, también y sin necesidad cortó la vena aorta en el riñón izquierdo cuando el que debía extraer era el derecho para que lo recibiera Patricia María”.

Como consecuencia, los acusadores arguyen que es una mala praxis y negligencia, que se configuran como homicidio culposo.

Foto: La Prensa

El doctor Daniel Francisco Molina compareció con sus apoderados ayer a la sala primera del Tribunal de Sentencia.
Cristina Isabel entró en coma hasta que expiró ocho días después de la cirugía, o sea el 15 de mayo a las 3:15 pm, de acuerdo con la relación de hechos que consta en la acusación del Ministerio Público contra el especialista. Por el delito de homicidio culposo, el artículo 121 del Código Penal establece una pena de entre tres y cinco años de reclusión, más las penas accesorias de inhabilitación absoluta e interdicción civil.

El acusador privado Walter Ramírez manifestó que el cirujano al empezar a practicar la cirugía, según las investigaciones, “rompió la vena aorta que es la más importante del cuerpo y eso le provocó la muerte a la donante del riñón, quien era una mujer sana. Hay pruebas científicas, como el dictamen del personal de Medicina Forense que analizó el expediente clínico llevado a cabo en el hospital privado, más el dictamen de autopsia en el que se determina la lesión encontrada”, manifestó Ramírez.

El abogado relató que la ahora difunta era una mujer sana y que a consecuencia del estado de salud de su hermana, que era delicado porque le estaban haciendo diálisis por un problema renal, ella se ofreció para donarle uno de sus riñones, pero falleció.

Ramírez expuso que el fallecimiento de la donante “es sumamente extraño en la literatura médica”, ya que ese tipo de cirugía no presenta mayores complicaciones. La hermana de la fallecida está bien de salud.

La familia no dio declaraciones a los reporteros. Se trató de obtener la versión del doctor Molina, pero su apoderado legal Horacio Fajardo dijo que no daría declaraciones.