Tres niños han fallecido a causa de la tos ferina en lo que va del año en el hospital Mario Rivas, según informaron autoridades del centro asistencial. Situación ha encendido las alarmas entre profesionales de la salud, que advierten sobre el aumento significativo de los casos.
El doctor Luis Enrique Romero, pediatra infectólogo del hospital, señaló que la mayoría de los pacientes afectados por tos ferina son menores de seis meses, un grupo vulnerable debido a que a esa edad aún no ha completado su esquema de vacunación.
Romero subrayó que esto también deja en evidencia la baja tasa de vacunación en mujeres embarazadas, que deben aplicarse la vacuna TDAP para proteger a sus bebés de la ferina, el tétanos y difteria. "Esto refleja que la cobertura de vacunación en embarazadas es muy baja, con tasas que no superan el 20%", advirtió.
El especialista informó que actualmente, un recién nacido está hospitalizado con tos ferina, mientras que su hermana está en observación, a la espera de los resultados debido a que presenta síntomas, lo que demuestra la facilidad con la que la enfermedad puede propagarse en los núcleos familiares y comunitarios.
Romero explicó que la tos ferina es una enfermedad contagiosa, que se transmite por gotas de secreción respiratoria expulsadas al toser o estornudar. Su periodo de incubación varía de cinco a diez días, y el riesgo de contagio es mayor durante la fase catarral, que ocurre en las primeras semanas tras el inicio de los síntomas.
La enfermedad se desarrolla en tres fases: la catarral, con estornudos, tos leve y febrícula; la paroxística, caracterizada por tos intensa y sonidos conocidos como “gallo”, acompañados de vómitos o cianosis; y la fase de convalecencia, donde los ataques de tos son menos frecuentes pero la tos residual puede persistir durante meses.
No obstante, si no se trata a tiempo, puede llegar a casos graves, con complicaciones como neumonía, convulsiones, hipoglucemia e incluso puede llevar a la muerte. En adultos, la tos seca y persistente es la manifestación más común. Por ello, el especialista recomienda que los adultos también se vacunen para proteger a los pequeños.
Aumento preocupante
Las estadísticas reflejan un aumento preocupante en los últimos años. En 2024, el hospital Mario Rivas registró un fallecimiento por tos ferina; en 2025 la cifra subió a seis y, en apenas dos meses de 2026, ya se contabilizan tres muertes, es decir la mitad de las reportadas durante todo el año pasado.
Los casos sospechosos en lo que va del año suman 24 en este centro asistencial, de los que 11 han sido confirmados mediante laboratorio, afectando a cinco niñas y seis niños, en su mayoría no vacunados.
La mayoría de los casos son de San Pedro Sula, aunque también han atendido pacientes de Choloma, Azacualpa, Villanueva y Santa Cruz de Yojoa. Gran parte de estos niños tiene menos de dos meses de edad, por lo que aún no han recibido la vacuna Pentavalente, que se aplica a los dos, cuatro y seis meses de nacido.
Autoridades del hospital y la Región Sanitaria Metropolitana de San Pedro Sula se reunieron esta semana para buscar estrategias de prevención y aumentar la vacunación. Se busca sensibilizar a la población y a las autoridades centrales sobre la urgencia de esta situación, dado el riesgo de brotes y la alta mortalidad en menores de seis meses.
El doctor Wilmer Madrid, neumólogo pediatra del Rivas, alertó recientemente sobre la creciente cantidad de hospitalizaciones por sospecha de tos ferina. “Si no actuamos de manera preventiva, el número de casos confirmados podría seguir aumentando”, expresó.
De acuerdo con el último boletín epidemiológico de la Región Metropolitana, entre el 22 y el 28 de febrero se reportaron cinco nuevos casos sospechosos de tos ferina, lo que elevó el acumulado a 23. Esto representa un aumento de aproximadamente 109% respecto a los 11 casos registrados a la misma fecha del año pasado.
El informe reveló que de los tres decesos reportados este año por el Rivas, dos procedían de San Pedro Sula, mientras que el hospital regional del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) no ha registrado fallecimientos por esta enfermedad hasta el momento.
Además, una fuente informó a LA PRENSA que ante la posibilidad de un brote de tos ferina, las autoridades locales están evaluando medidas como iniciar la vacunación temprana a partir del primer mes de vida, así como aplicar dosis de refuerzo Tdap a las embarazadas entre las 26 y 37 semanas de gestación. No obstante, esta será una decisión que deberá tomarse a nivel central.
Paralelamente, se han intensificado las campañas de concienciación en comunidades y centros de salud para mejorar la cobertura. Autoridades y personal del hospital reiteraron el llamado a los padres para que completen el esquema de vacunación de sus hijos y así protegerlos de la tos ferina y otras enfermedades prevenibles por vacuna.
Cabe recordar que la semana pasada, Homer Mejía, jefe de la Unidad de Vigilancia de la Secretaría de Salud, informó que hasta ese momento el país registraba 55 casos de tos ferina, así como cuatro decesos. "Lamentablemente se registran cuatro niños fallecidos, de los cuales tres eran menores de un mes de nacidos”, dijo.