La Policía capturó ayer en Sonaguera, Colón, a un hombre señalado de asesinar con un palo de madera a su compañera de hogar en la comunidad de Arenas, el pasado martes.
Se trata de Julio Gómez, quien, al momento de ser requerido por los agentes, dijo a medios de comunicación que cometió el crimen en un arranque de celos, ya que, según su versión, su compañera de hogar, Suyapa Zamora, estaba enamorada de su propio primo.
Según explicó, él le pidió el celular a su esposa, pero ella se negó. “Es cierto”, dijo cuando le preguntaron si la había matado.
Luego agregó: “un primo de ella la estaba enamorando. Yo me arrepiento porque era mi compañera de hogar, pero usted sabe que cuando el diablo se le mete a la cabeza a uno, ya”.
Asimismo, dijo que “ella no me quiso dar el celular y me dio una pechada, entonces yo le pegué, la tiré al suelo y como ahí estaba el garrote, lo agarré y le di”.
El crimen de Suyapa Zamora se suma a la escalada de muertes violentas de mujeres que enfrenta Honduras en los últimos días.
De acuerdo con el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-Unah), el país registró 11 mujeres asesinadas en los últimos siete días, con lo que la cifra subió a 135 hondureñas ultimadas en lo que va de 2026.
Entre las víctimas recientes figuran Heidy Herminia Rodríguez Cano, de 40 años, quien murió tras ser atacada a balazos en Olanchito, Yoro; dos jóvenes asesinadas en distintos sectores de Comayagüela; Tifany Rivera, de 15 años, y Cinthia Martínez, de 30, ultimadas en Choluteca; así como Yaritza Murillo y Katherine Oliva, asesinadas en El Porvenir, Atlántida.
Migdonia Ayestas, coordinadora del OV-Unah, advirtió que la situación es preocupante por la saña con la que se están cometiendo los crímenes y por la falta de respuesta institucional.
“En lo que va del año se reporta la muerte violenta de 135 mujeres y la mayoría de estas se dan en el contexto familiar. Vemos con preocupación la saña con la que se están dando los crímenes y la falta de voluntad política para investigarlos y judicializarlos; seguimos teniendo el 95% de impunidad”, señaló Ayestas.