Semana Santa: Cómo podemos reconectar con nuestra espiritualidad

Una psicóloga explica por qué surge el cansancio espiritual en Semana Santa y cómo afrontarlo con tres claves prácticas.

  • Actualizado: 30 de marzo de 2026 a las 11:21 -
Semana Santa: Cómo podemos reconectar con nuestra espiritualidad

“La Semana Santa suele ser un momento propicio para el recogimiento, la introspección y la búsqueda de sentido trascendente de nuestra existencia. Sin embargo, en esa búsqueda de silencio y paz interior, algunas personas pueden encontrar un cierto grado de ruido mental y distanciamiento espiritual”, explica María González, psicóloga sanitaria.

Durante estos días para el catolicismo, “muchas personas aprovechan para vivir más intensamente su religiosidad, realizar prácticas de meditación o desconectar del ritmo cotidiano con la esperanza de reconectar consigo mismas”, añade González, especialista en psicoterapia.

“Sin embargo, algunas personas no siempre consiguen alcanzar la paz o conexión interior que buscan y, en ocasiones, experimentan una sensación inesperada de vacío o desconexión que puede generar frustración. Un reciente estudio europeo ha descrito este fenómeno como aburrimiento o cansancio del ánimo de índole espiritual”.

González explica que “esta sensación de tedio, descrita por investigadores de las universidades de Viena (Austria) y Essex (Reino Unido), se produce cuando las prácticas espirituales o religiosas —como el yoga, la oración, los retiros o la meditación— dejan de generar inspiración y son percibidas como carentes de significado o estímulo”.

Para Thomas Goetz, psicólogo de la Universidad de Viena, el denominado desgano o cansancio espiritual surge tanto cuando la práctica resulta demasiado exigente como cuando es excesivamente simple. Esto puede disminuir la motivación de la persona y el poder transformador de la experiencia.

El sentido profundo de la práctica espiritual.

González señala que “esta sensación de aburrimiento suele aparecer cuando no conectamos o no entendemos el sentido profundo de una práctica espiritual o religiosa y nos quedamos únicamente con el objetivo de calmar un estado personal negativo o alcanzar bienestar como único fin”.

Además, advierte que “la cultura de la inmediatez convierte prácticas espirituales profundas, que requieren formación y tiempo, en un factor de estrés cuando se viven solo en la superficie”. Desde el Instituto Centta recalcan que “esta sensación de tedio no es señal de falta de fe, sino una oportunidad para revisar la forma en que nos relacionamos con nuestra espiritualidad”.

En el contexto de la Semana Santa, donde las expectativas de conexión interior suelen ser altas, este centro propone tres claves prácticas para afrontar el desgano espiritual y reconectar con el sentido profundo de estas experiencias.

Ajustar la exigencia de la práctica. “El cansancio o desgano espiritual puede ser un indicador de desajuste: o bien la práctica exige demasiado, generando saturación, o demasiado poco, produciendo apatía”, explica María González.

Estudiar el origen y los fundamentos de nuestra religión; volver a leer las escrituras; fortalece nuestra conexión con lo espiritual.

Cultivar la conciencia del valor personal.

“Cuando olvidamos las razones por las que rezamos, meditamos, asistimos a misa o participamos en rituales litúrgicos, la práctica espiritual pierde sentido”, afirma González.

En estos casos, “tomarse unos minutos para reflexionar sobre cómo estas prácticas impactan positivamente en la vida —aportando calma, claridad, paz interior o sentido de trascendencia— puede ayudar a recuperar su propósito original”.

Asimismo, “conocer el origen y los fundamentos de la religión, releer las escrituras y comprender el valor de estas prácticas fortalece la conexión espiritual y reduce la sensación de vacío”, añade.Integrar la espiritualidad en la vida. Para González, “la espiritualidad no debe limitarse a los templos, los momentos de retiro o las festividades religiosas”.

“Es importante incorporarla en la vida diaria, escuchando y ayudando a los demás, y viviendo las acciones con presencia mental y emocional, lo que puede convertirse en una forma profunda de conexión interior”, sostiene. “Incorporar la espiritualidad al día a día evita que se convierta en una experiencia aislada o esporádica, favoreciendo una vivencia más coherente y sostenida”, puntualiza.

La espiritualidad no tiene por qué terminar cuando concluye la Semana Santa. Por el contrario, este periodo puede marcar el inicio de una forma más profunda de búsqueda de sentido y propósito en la vida.

“En definitiva, el desgano espiritual no debe interpretarse como un fracaso, sino como una invitación a revisar las expectativas y reconectar con el sentido más humano y real de la experiencia espiritual: el encuentro auténtico con uno mismo y con Dios”, concluye.

Únete a nuestro canal de WhatsApp

Infórmate sobre las noticias más destacadas de Honduras y el mundo.
Agencia EFE
Agencia EFE
efe.com

Es una agencia de noticias internacional española que distribuye información a más de dos mil medios de comunicación en todo el mundo en los soportes de prensa escrita, radio, televisión e internet. Cuenta con una red con más de tres mil periodistas de 60 nacionalidades.

Te gustó este artículo, compártelo
Últimas Noticias